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viernes, 29 de abril de 2011

Born to be wild or just me.

No suelo ser impulsiva ni tomar decisiones sin pensar, pero hay veces que se tienen revelaciones, o intuiciones que indican casi como si alguien nos gritara al oído: -¡HAZLO, eso es lo tuyo, es lo que debes hacer.!
De niña siempre tuve dos ideas que me rondaban, a las que nunca les hice mucho caso porque las consideraba de un modo u otro imposibles de alcanzar. Pero ahora que ya estoy grande, no me parecen tan imposibles.
Será posible que esté frente al resto de mi vida, que por fin haya encontrado una respuesta?
Siento que por fin hay algo que quiero hacer y puedo imaginar mi vida con un propósito útil y que a la vez sé  me llenaría infinitamente el corazón.
Quiero comer tallarines al lado de un orangután. Suena desquiciado?
Sería genial, vivir en medio de la selva con animales que necesiten ser protegidos de la barbarie humana.
No veo mi futuro en lo que se supone debiera ser mi vida. Nunca me vi en eso, realmente.
Quiero libertad, aire, quiero hacer algo con lo que realmente me sienta bien conmigo misma, quiero sentir que en verdad hago la diferencia.
Tengo un espíritu aventurero que ha sido enjaulado, resolver problemas es innato en mí, soy práctica, lo que no sé lo puedo aprender con facilidad, me encantan los animales y tengo unas enormes ganas de ayudar.
Me puedo imaginar lo que es vivir en la selva, los peligros, las enfermedades, las casi nulas comodidades, pero todo eso es parte de la aventura de hacer una vida plena. Es la Naturaleza en su máximo esplendor, en lo más crudo de la realidad, pero a la vez es bello, de algún modo hay armonía en todo aquello.
Vi un trailer del documental Born to be wild y me pude imaginar ahí, al acabar de verlo me pregunté: dónde me inscribo?
Hay alguna organización tipo "médicos sin fronteras" o alguna clase de UNICEF para animales huérfanos o en peligro de extinción que necesiten gente voluntaria, que no tiene idea pero sí mucho buen ánimo.?
Para que se entienda de qué hablo:

Sería genial, no?
Por cierto, mis sueños de infancia eran: llegar un día a pilotear un cuadriplaza y trabajar con animales.

jueves, 28 de abril de 2011

Un regalo.

Me tropecé con esta canción que no tenía idea que existía. Destino o casualidad? 
Es como el resumen de todas las ideas sobre la Fuerza de los Sueños.
Quisiera creer más, quisiera ser más fuerte, quisiera ser más soñadora.
Gracias, Lerner. 

Círculo de seguridad.

Recuerdo una escena de La guerra de los mundos, la versión con Tom Cruise como padre de la pequeña y neurótica niña encarnada por la futura Betty Davis, Dakota Fanning. Va Cruise manejando y la niña en el asiento trasero con un ataque de pánico. Me llamó la atención la manera de contener la crisis de neuras, que se abrazara las rodillas y formara un "círculo de seguridad". Se me quedó eso dando vueltas, desde hace años, y hasta ahora lo recordé.
Tengo un fuerte presentimiento y todo apunta a que deberé enfrentar cambios drásticos en mi estilo de vida, el tranquilo y despreocupado, sin grandes responsabilidades que he llevado hasta ahora. Creo que todo eso está por acabarse.
De la lejana contemplación de los eventos  pasaré a ser una pieza más del molinillo.
Entonces, hoy pensaba mientras le hacía cariño a mi perro, qué bien se está así, sintiendo su pelaje suave como si esa calma que ambos logramos luego de jugarnos a lo loco desperdiciando energía con el sólo afán de entretenernos para matar el tiempo y la soledad. Sentados, con su cabeza sobre mis piernas, bajando el voltaje, con la mirada perdida en algún punto lejano al final del patio, y respirando profundo, sintiendo que todo está bien, tranquilo, que nada en ese instante varía, que el aire es aire, que la vida no cambiará.
Creo que ahí está la clave: en el goce del INSTANTE. Sentir que por esas décimas de segundos, en que se tiene ese pensamiento en que se logra vislumbrar el momento identificado y acotado como instante, se pueda lograr paz, una paz interior breve pero profunda en que se logra capturar una cierta inamovilidad del tiempo, tiempo que no transcurre mientras se piensa que no pasa y que todo está en paz. No sé si logro explicarlo bien. Pero es eso, una sensación como de ese "círculo de seguridad" mental, sin necesidad de hacer el gesto completo con el cuerpo, porque no hay un peligro de daño físico inminente.
Es como lograr reducir todo lo ancho y vasto de la vida, que se asemeja a un océano, a un islote en medio del mar, pasar de un gran plano de dimensiones infinitas a un acotado rectángulo que es la propia vida, y dentro de ese rectángulo, otro, que es el refugio de la mente en un instante de plena conciencia que por, al menos en un instante, no ocurre nada, no duele nada y todos lo demás queda fuera y que por ese instante nada más importa.
Qué descanso, Dios, por segundos que estoy sin estar, sólo soy yo y el aire y en eso hay vida y tranquilidad porque nada cambia, al menos en ese instante que veo y estoy más viva que nunca porque me doy cuenta que en el aire está transcurriendo la vida pero es como si pasara sólo para los demás mientras me tomo un descanso. Puedo abstraerme de todo, como si cargara el freno a fondo y me estacionara en la berma, dejando pasar a todos los demás. Sólo cuando sienta que he recuperado fuerzas me volveré a incorporar y pasaré de la banca de reserva a suplente hasta que pueda ser titular.
De otro modo no podría con todo. Veo lo que viene, no es difícil de imaginar, y la carga se viene dura y muy pesada.
Si no pudiera evadirme de vez en cuando a mi propio y egoísta mundo interior, creo que no resistiría.
Si no fuera por mi perro, tampoco.


miércoles, 27 de abril de 2011

Fútbol.

No me gusta el fútbol pero lo entiendo. Comprendo las reglas, sé de qué se trata aunque lo encuentro ridículo.
No me molestaba que viera su fútbol, porque sabía que se trataba de algo más allá del simple orgullo, y de ser un hincha fanático. Que era una cuestión de sangre, tradición de generación en generación, de ADN,  y de política social, económica y cultural, de raíces, de orgullo de casta, de mil cosas que van más allá del simple hecho de meterle goles al oponente. Es un asunto de honor y honra. 
En cada encuentro que hay entre el R.M. y el B. se traduce en una clase de lucha de ideales. Cuando gana el B. es como si la región completa le ganara a la capital política del país, una  que esquilma y abusa de los habitantes de las regiones económicamente más productivas del país, y el retorno en beneficios sociales es mínimo o casi nulo, no se nota.
Cómo me podría haber molestado por eso?

Siempre estaré del lado de quien dé la pelea que me parezca más justa,  la que se dé en defensa de la libertad e independencia por una idea o de un sistema entero.

Yo quiero que gane el B.  

Depresión o autocompasión?

A la luz de hechos recientes, me he puesto a pensar sobre algunas cosas que desde hace tiempo me preocupan.
En general, cuando oigo hablar a cerca de que hay alguien que está con depresión o que tiene depresión, esa la famosa "depresión endógena", a menudo me pregunto qué tan real es la "Depresión", así como ya está identificada y dosificada en los Vademecum y en textos de salud mental.
Acaso ya no se puede ejercer el derecho a sentirse bajoneada, más triste y con falta de ánimo y energía de lo habitual, porque algo  no resultó como se esperaba o porque se pasa por un proceso interno que tiene un ritmo y tiempo propio, más lento que el que exige la vida activa, llámese: laboral?
Es necesario empastillarse, porque ocurrió algo que nos bajó la moral por el momento, pero que en ya lograremos ver otra vez la luz al final del túnel, sólo que toma tiempo. A cada cual le tomará el tiempo que necesite y ya.  No se sale a flote hasta que no se toque fondo, creo yo.
Ahora, a veces es cierto, hay personas que arrastran trancas desde quién sabe cuánto tiempo, personas que en su gestación, tal vez, pudieron experimentar situaciones que les marcaron negativamente y que necesitan perdonar para sanarse, a otras ,quizás, sobre llevan un"karma" existencial. Quién sabe.
A otros sólo la vida no resultó como esperaban y se dejaron  estar pero siempre con un sentimiento de insatisfacción que los hace profundamente infelices, que les hace sentir amargados porque sus expectativas se frustraron de algún modo, entonces todo eso sumado les hace sentir en resumen un cansancio permanente de la vida, una sensación de agobio como sobre pasados por las circunstancias. Pero lo malo es que no están conscientes de por qué, de cuál es el origen de sus malestares y si piden ayuda y  van  donde un psicólogo, éste los diagnostica con "DEPRESIÓN". Y si van a ver a un psiquiatra, éste los medica con las suficientes dosis para tumbarlos en la cama sin enterarse más del mundo ni de ellos mismos.
Entonces, la cuestión es: es depresión o falta de reflexión?
Hay alguna condición física de origen bioquímico en alguna parte del cerebro que impida que estas personas racionalicen sus miedos, frustraciones, penas, desánimos y que no puedan darse cuenta que es perfectamente normal sentirse mal si la vida no marcha como se desea?
Es necesario tomar pastillas para desconectarse de la realidad, cuando debiera ser todo lo contrario, mientras más consciente de la realidad mejor. Ver todos los pros y los contras, analizar la situación siendo capaz de ver las fallas y tratar de encontrar el modo de enmendarlas.
La falta de litio, de no sé qué, de no sé cuánto influyen de tal o cual modo... bla, bla, bla. 
Yo creo que se trata más bien de  espíritus débiles, de mentes menos potentes y superficiales.
Podría decir que quienes "sufren de depresión" se trata de personas con una tremenda falta de fuerza interior y de sabiduría.
Me acuerdo de la descripción de una escena al inicio de los Hermanos Karamazov,  en que  un sujeto, ya no recuerdo si se trataba de una mujer o de un hombre,  supuestamente estaba poseído(a) por un demonio e intentaban un exorcismo. Lo que recuerdo del análisis de la lectura de ese libro es el intento que hizo Dovstoievski por  discernir si en verdad se trataba de una posesión demoniaca  o simplemente se trataba de un sujeto con problemas psiquiátricos y que en ese momento estaba siendo  victima de un ataque de epilepsia. 
Entonces el punto está en que resulta difícil discernir a veces qué tanto de las "enfermedades psicológicas" son realmente resultados de deficiencias neurofisiológicas, por decirlo así, u orgánicas de la mente, y qué tanto sólo pueden tratarse de carencias espirituales, afectivas o morales.
Qué es la depresión, dónde está la falla, es una cuestión que le compete más a qué rama, a la psicología o a la filosofía?
Alguien que está en armonía psíquica, física y espiritual no creo que sufra ni de depresión endógena ni exógena, creo que ni siquiera le duele la cabeza alguna vez.
Cuánto  hay de buena salud en relación al equilibrio entre cuerpo y alma?
Creo que se tiene el derecho a no estar siempre ecualizada, hay días y días, unos mejores otros peores, y es natural fluir de estado a estado, no se tiene porqué estar todos los días iguales. Muchas veces una se despierta de buen ánimo pero de pronto surgen eventos durante el día que logran distorsionar la frecuencia y se altera toda la programación. La diferencia está en la capacidad de darse cuenta de ello, de razonar, meditar y llegar a cierta conclusión que permita evolucionar del punto de tope y continuar.
No es un dato menor que la gente que está o se siente sola o que por alguna razón está disconforme con su propia vida es la que cae en estados depresivos. Lo que me hace pensar si es acaso  depresión o es autocompasión?
Cuánto tiene que ver la autoestima y el ego?
Es depresión o es buscar la atención  de los demás?
Es depresión o manipulación?
La cuestión sigue siendo si es una enfermedad o es una simple reacción natural a no sentirse en equilibrio y en armonía consigo mismo y el entorno.

lunes, 25 de abril de 2011

No es un adiós.

Hoy me he enterado de la triste noticia.
Uno de los más importantes poetas chilenos del los últimos tiempos, Gonzalo Rojas, ha muerto.
Maestro. No tuve el honor de ser su discípula pero sí de estrechar su mano en una oportunidad. Teníamos amigos en común.
En más de una ocasión pude asistir a sus lecturas poéticas organizadas en en mi Facultad o en la de Derecho, que queda al lado. Inolvidable esa voz rasposa de boca grande y labios de congrio  que dejaban salir palabras como bocanadas de aire cálido y luminoso, logos precisos e ingeniosos, porque inventar palabras era su juego preferido, palabras que en sí mismas encerraban el resumen de una idea completa.
Es que el idioma le quedaba corto a Gonzalo Rojas, sus ideas iban más allá de las palabras que existen en castellano. Pero se las ingeniaba para no echar mano ni del francés, ni del inglés, todo estaba dado en la semántica de los morfemas para él.
Es cierto, Warken, tiene razón, por lo general, no se enseña a Gonzalo Rojas en la educación media pública y algo está muy mal si sigue así.
Si no hubiese asistido a clases del taller literario del colegio, quizás sólo lo habría descubierto recién en la U.
Y de cierto modo también tiene razón al decir que Chile es un país de poetas.
Pero hay una cosa que por lo general no se dice, a veces los poetas más premiados y reconocidos, no son los únicos buenos que existen o que un país puede vanagloriarse de contar dentro de sus habitantes.
Cuánto talento hay del que no figura oficialmente porque no tiene las conexiones sociales o políticas necesarias?
Para postular a Nobel de Literatura se necesita ser postulado por otros y tener una cierta cantidad de publicaciones editadas en francés.
Es decir, para llegar tan alto, no es suficiente el talento per sé.
Gabriela Mistral, Pablo Neruda, tuvieron gente influyente a su alrededor que los admiraban y que les facilitaron el camino para llegar a convertirse en los íconos de la Litertura o de la Poesía, que son.
Recuerdo que en la U, existían dos corrientes, una clase de hinchada dividida entre los profesores de literatura, estaban los parrianos o seguidores de Nicanor Parra y los rojistas, los admiradores incondicionales de Gonzalo Rojas. 
A mi juicio la división se viene de más arriba: Neruda v/s Huidobro.
Gonzalo Rojas es más nerudiano, por decirlo así, en su estilo, y Nicanor Parra es más de la línea huidobrista con todo lo del creacionismo que pudo decantar en su característica"Antipoesía", finalmente.
Como sea, a mí me gustan los dos. Son ingeniosos y dejan pensando un rato luego de acabada la lectura.
Ambos logran desconcertarme y provocarme un -"hey, tiene razón, no lo había pensado así"- y eso me resulta muy grato y divertido.
Pero si tengo que elegir a uno de los dos, me quedo con Gonzalo Rojas porque escribió el primer poema que leí en el que está escrito mi nombre, aunque esa Oriana no haya sido yo.


Desde hoy, entrará en los planes y programas del Ministerio de Educación, de seguro.
Desde hoy comenzará a ser más conocido que cuando estaba vivo.
Desde hoy, Gonzalo Rojas, ha pasado a ser inmortal.
Enhorabuena, Poeta.
"No es un adiós, sino, un hasta siempre."


Tests.

Aún  me siento bipartida, aún no logro sentirme la yo completa que era antes.
Aún me siento atada, pero de algún modo siento que son ataduras que no me incomodan. De alguna manera aún quiero sentirme atada.  
Siento que voy de pie sobre las monturas de dos caballos, y por alguna razón que no logro todavía comprender del todo, no temo caer. Tal vez porque simplemente no quiero caer, aunque me asaltan las dudas y comienzo a darle vueltas y a cuestionarme si es sano. Hasta dónde es lealtad y en qué momento comenzaría a ser obsesión?
Debo confesar que últimamente no he hecho nada de lo que tengo que hacer. No me he sentido con fuerzas ni ánimo. Tengo la cabeza con preguntas que siento debo resolver antes de continuar con todo lo demás.
Necesito poner en orden mis ideas, necesito reencontrarme, volver a saber quién soy, o quién era, quién solía ser.
Yo me conocía, pero ahora siento que soy distinta, no diferente del todo. Es decir, siento que soy la misma pero ahora cuento con un plus. He aceptado un parte de la vida a la que antes ni siquiera  había considerado, y ya la siento parte de mí, está incorporada, al menos mentalmente, a mi Mundo.
He buscado respuestas a mis preguntas, y he encontrado algunas.
En el proceso de búsqueda he confirmado algunas teorías, y reafirmado algunos conceptos que ya tenía formateados respecto a mí misma. Y me doy cuenta que no soy yo el problema.
Claro, no soy perfecta, eso lo sé. Tampoco me gusta compararme, porque como dice el dicho: "siempre habrán mejores y peores que tú", pero dentro de lo que he visto que es posible, estoy en el centro, en una posición de equilibrio, tolerancia, comprensión, que tiendo naturalmente a la armonía, que mi actitud es normal, correcta, sensata. Mi cabeza funciona bien, soy creativa, constructiva, colaboradora, y se me dan fácil ciertas cosas como la administración y la dirección. Y soy percibida como confiable.  
De pura vaga y aburrida me ha dado por responder test de psicología sobre personalidad en un intento de búsqueda por definir qué tipo de mujer soy. Y según los resultados, mi personalidad está bien, soy sana y mis sentimientos son puros. 
Los resultados no arrojaron nada nuevo, pero me diagnosticaron que estaba enamorada 100%. Aún?
Sí, creo que sí. Aún lo estoy. 
Cómo puedo saber qué es lo que realmente siento y distinguir si se trata o  no, de una obsesión?
Mi carácter no es obsesivo, puedo ser perseverante, si me lo propongo. Creo que es lo mismo, sólo cambia el modo del enfoque, uno es negativo y el otro es positivo. 
En fin, lo que me extraña es que para el espíritu indómito y salvaje que siempre me pensé tener y que siempre me ha empujado a escapar para seguir corriendo libre por la pradera, ahora, lo único que quiero es tener un corral y un cobertizo al que llegar luego de mis carreras por el llano.
Estaré envejeciendo? 
Tal vez madurando,  suena mejor.