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viernes, 9 de marzo de 2012

Las luces del puerto.

Siempre creí que la pureza de los sentimientos eran una virtud que se debía cultivar y jamás tranzar.
Lo sigo sosteniendo aún cuando me cueste la vida en soledad.
No odiar, no engañar, no mentir. Cumplir con las promesas, honrar la palabra empañada, ser fiel a los principios y  proceder con honradez siempre.
Hay cosas que no se deben hacer y punto, no importa si se quiere o si se puede, pero no se debe porque siempre hay un BIEN mayor que proteger.
Y esto debe ser así para no perder el sentido de la realidad y de la lógica cuando los límites se vuelvan difusos, cuando los ritmos de la vida queden retrasados ante los apremios de las necesidades, para cuando se haga la oscuridad sobre el sentido común y se pierda el camino de vista.
Siempre creí que si seguía las reglas y no me salía del carril, sería feliz.
Yo iba por el carril, hasta que de pronto el resto de la línea que creí ver continuar hacia el horizontes y que debería seguir, de pronto ya no estuvo frente a mi vista. Todos mis deseos de cumpleaños soplados a lo largo de mi vida, habían tomado su propio rumbo. Mi vida entera se fue por el caño. Dejé de creer que si seguía por el carril sería feliz. Decidí detenerme  a un costado, esperando no sé qué, sentada en el andén.
La vida pasa finalmente la factura con los ciclos inconclusos que dejamos, tarde o temprano, indefectiblemente.
A veces los sueños no bastan, ni la realidad se puede construir desde la nada.
Sólo queda el ahora, este instante, lo que puedo oler, saborear, tocar, ver y oír, si dejo de lado este ahora, por soñar, imaginar un futuro que nadie sabe, lo pierdo todo, me quedo aún más sola, sin siquiera recuerdos.  
Ni el mejor sueño podrá reemplazar alguna vez un abrazo, una caricia, un beso.
A menudo olvido lo afortunada que soy, tengo todo lo que necesito y aún así no me siento feliz.
Muchas veces he pensado que si por fin tuviese lo que tanto anhelo creyendo que es lo único que me falta para completar mi felicidad, sería entonces feliz, realmente feliz?
Y creo que es ahí donde precisamente estriba  la grieta a esta hipótesis.
No son las cosas que tenemos, ni las personas que podamos tener alrededor que y quienes  nos hagan ser  o estar felices. La felicidad, tal como la belleza es una cuestión de actitud.
Hay que sentirse ser feliz, y lo demás vendrá por añadidura, irradias felicidad, haces sentir a los demás felices y estarás feliz sintiéndote ser feliz.
Sin importar lo que suceda, sin que los problemas, la pena, la ingratitud, la soledad, la indiferencia, la envidia, la rabia, nos afecten. 
Pese a toda la oscuridad que nos circunda, no dejemos de destellar nuestra luz interior para iluminar el entorno y encender otras luces a nuestro alrededor, propagando así la claridad y hacer visible la costa para los que aún navegan en tinieblas, siendo como se vería un puerto iluminado de noche.
Para salir de mi dolor, he tratado de ver desde otra perspectiva la situación.
Ahora ya he aceptado toda mi historia como una experiencia, un aprendizaje, una lección de vida. Dura, muy dolorosa, pero necesaria, experiencia por la que tenía que pasar, seguro, como una preparación para lo que pueda estar por venir. Una especie de ensayo por error, para estar preparada para reconocer lo que es de lo que no es, de lo que acepto y de lo que no, de lo que quiero y de lo que no quiero en mi vida.
Tengo las cosas más claras que antes, ahora sé exactamente qué es lo que aceptaré de la vida y qué rechazaré.
Ya no tengo miedo a decir que no, por temor a herir o a ofender. Puedo ser muy diplomática pero eso no quita que mi posición sea firme e inamovible.
Hay cosas que he aprendido últimamente, que vienen de otros ámbitos, pero que son perfectamente aplicables a la vida real y que me han ayudado a reafirmar mi carácter un poco más, a definir y modelar mejor mi manera de ser.
Las cosas claras, conservan la amistad.
Más que ser tan digna y responsable, lo que vale es la firmeza de las convicciones.

martes, 25 de octubre de 2011

Reflexión.

Cuesta mucho aunar la vida con lo que podría pasar y con lo que siento está pendiente, con lo que me falta por vivir, aún y con lo que imagino, con lo que quiero para mí.
Porque todos, lo queramos o no, estamos programados para ser un poco egoístas en ese sentido, para pensar para delante, en nuestra propia vida, más que para considerar lo que podría pasar en el futuro. Tal vez por eso no pensamos en la muerte, al menos no todos los días la consideramos. Sabemos que está ahí, que nos espera en cualquier momento, a la vuelta del recodo, pero no estamos pensando todo el día en que este minuto podría ser el último. Y por alguna razón así debe ser. No podríamos hacer nada.
Todo lo que en la vida ha sido hecho es por la idea que alguien tuvo y que germinó a través de un proyecto, lo que implica  avance, marcha hacia delante, hacia un futuro donde la muerte es sólo un hito, no una meta.
Pues la obra perdura, trasciende y se vuelve inmortal, inolvidable mientras permanezca, y por lo tanto quien la parió sigue vivo, de alguna manera también.
Después de todo lo único que quedará es lo que hemos hecho, nada importará lo que tengamos, sólo lo que hemos sido y lo que hemos hecho.
La vida, la muerte, tal vez sean sólo dos caras de la misma moneda, pero para vivir sanamente tal vez no deberíamos perder tan de vista que la muerte está al acecho de cada esquina que nos atrevemos a doblar por las calles de la vida.
Tal vez no deberíamos hacer nuestras vidas tan disociadas del factor de lo imprevisto, para estar más preparados para cuando el gran momento llegue.
A veces la vida parece demasiado larga para ser tan corta y otras veces demasiado corta para ser larga.
Creo que no hay que apegarse a nada en esta vida, vivir con las menores ataduras posibles.
Tratar de vivir libre y liberados para cuando llegue el momento sólo desprenderse e irse, sin quedarse.



miércoles, 31 de agosto de 2011

Tela en blanco.

Hoy escuché por ahí que una psicóloga afirmaba que la mayoría de las personas con retraso metal tienen un 85% de capacidad mental, lo que significa que son educables, que aprenden al nivel de un sexto grado, académicamente, y que con una apoyo y estímulo psico-social adecuado pueden llevar una vida bastante normal y satisfactoria.
Siempre he escuchado de boca de padres con hijos especiales que dicen que son "ángeles de Dios", que son "una bendición".
Y yo pienso, claro son hijos que siempre están en casa, que son dependientes de sus padres (haciéndoles sentir imprescindibles), son hijos que no dan grandes preocupaciones, que no salen de carrete nocturno con los amigos y que no avisan dónde están ni a qué hora llegarán, a los que no hay que ir a buscar por mitad de noche, que no se emborrachan y manejan con alcohol en la sangre, no exigen regalos costosos, no son consumistas, no tienen grandes pretensiones, ego, vanidad, orgullo, rebeldía, ni malas intenciones. No saben del mundo y sus vicios. Bueno, si no les enseñan a ser estúpidos, aprenderán sólo lo bueno, a ser buenos, unos "ángeles de Dios". Son como una tela en blanco,de ahí que son percibidos como seres especiales.
Las personas con retraso mental, la mayoría de las veces son sólo como son, no tienen mayores dobleces ni segundas intenciones, son como se ven, naif. 
Me pregunto, si ese otro 15% que les falta para ser considerados "NORMAL", es necesario?
No valdría más la pena que todos adoleciéramos de ese 15% que nos hace ser normales?
Si ese 15% representa todos los rasgos de ""INTELIGENCIA NORMAL" que nos hacen ser como somos: competitivos, vanidosos, egocéntricos, competitivos, exitistas, hipócritas, mentirosos, traicioneros, ambiciosos, codiciosos, envidiosos, clasistas, xenófobos y peyorativos.  (Todas cualidades apropiadas para alcanzar el éxito económico y social en este Mundo de mierda.)   Unos soberanos infelices y desgraciados, en definitiva.
No valdría más la pena sólo ser un 85% normal, si así fuéramos mejores personas? Si así fuésemos más inocentes, carentes de maldad y malas intenciones.
Ser feliz en la inocencia, es ser retrasado(a)?
Y si la "INTELIGENCIA" fuera una maldición? Porque visto así, así parece.
Una inteligencia para la estupidez, entiéndase como  estupidez la maldad, el ego y la vanidad.
A esta altura ya no hay nadie que no sepa cómo no hay que ser para ser buena persona y si no  se es, es simplemente porque no se quiere ser buena persona,  y con razón el Mundo está como está.
Es así como veo que se da este asunto.
No deberíamos permitir que el Mundo nos cambie, nosotros deberíamos cambiar al Mundo.
En qué momento se disparó todo, en qué momento la virtud dejó de ser más importante que los valores del mercado, en qué momento la belleza espiritual de un alma pasó a ser menos importante que la belleza física de un cuerpo?
En qué momento se perdió el sentido de lo fundamental por tener más ceros en la cuenta corriente?
En qué momento pasamos a ser un número de cliente en un registro, a ser uno más de la nómina?
En qué momento la vida se transformó en un formato? 


Me niego a tranzar, me niego rotundamente a seguir en la corriente de  un Mundo que para donde me lleva no quiero ir.   

viernes, 1 de julio de 2011

Hamsters sin Flautista.

Tal como le decía a un amigo de la época de la U, hoy, - en la vida hay que ir quemando etapas.-
Nunca se volverá a dar la magia que se nos dio en la época de nuestra juventud universitaria, cuando todos eramos proyectos luminosos de nosotros mismos y disponíamos del tiempo libre a nuestro antojo. Sin grandes preocupaciones ni exigencias, más que estudiar. En esa época no había que pensar en cómo llegar a fin de mes sin que sobre mes y falte dinero. A lo mas estirar un poco la mesada para que alcanzara unos días más.
En aquella despreocupada época siempre había tiempo para una charla acalorada  que debatíamos enfrascados en ideas antojadizas en nuestro rincón de la biblioteca de la facultad, a media voz y ocultos a los ojos de la bibliotecaria jefa que ya nos tenía fichados como parlanchines y desordenados, pero en el fondo, creo que le hacíamos gracia. No se enojaba en serio, le revolvíamos el gallinero un poco, pero era un desorden necesario para forjarnos la impronta de no tragarnos nada masticado por otros. Que nuestras propias conclusiones serían siempre más válidas que memorizar párrafos de un texto, y eso ella lo comprendía muy bien aunque nos tuviera que hacer callar a cada rato: "¡¡¡SCHHTTTT , se callan o se van!!!!" 
Eramos un grupo bastante afín. Con gustos bastante similares, lo que nos permitía compartir tiempo fuera del horario de clases e ir al cine, a conciertos de la Sinfónica, a ver obras de teatro, a exposiciones de pintura o de fotografía.  
Los jueves por las tardes eran las inaguraciones en la Sala Universitaria, con champaña y canapés, o galletitas, la más de las veces. Hubo un sub-género de 'pseudos pintores' que se transformaron en  conspicuos asistentes  a aquellos eventos de la sociedad artística penquista, que de arte nada pero si de champaña gratis y mucho. Cretinos. Y ahora doctores en literatura, la mayoría. Qué tiempos aquellos. Que nostalgia.!!!
La juventud es una sola, los tiempos para disfrutarla, es sólo uno.
Se puede ser joven de espíritu toda la vida, se puede sentir ser un eterno estudiante durante  toda al vida pero no se puede llevar la vida de estudiante por toda la vida.
No es lo normal, al menos.
Se debe madurar, se debe aceptar que el tiempo pasa y no en vano. Preferible que sea así, porque de otro modo sería algo patético. Lucir mayor y no tener la consistencia espiritual de alguien mayor y experimentado, que se supone ya viene  de vuelta, con algunas respuestas fundamentales en el bolsillo y sus conflictos internos resueltos.
A menudo eso pasa, el síndrome de Peter Pan o del El niño del tambor de hojalata, ambos personajes conflictuados con las responsabilidades que implica crecer y hacerse adulto.
Se habla de la generación canguro, jóvenes sobre los treinta años que aún viven con sus padres.
Se han detenido a pensar, antes de criticar, por qué, cuál es la razón de que haya tanta gente sola que no quiera aún soltar amarras?
Tengo un par de teorías.
Una: porque han sido criados en base a muchas comodidades a las que no están dispuestos a renunciar tan fácilmente. Porque criar hijos en medio de demasiadas comodidades materiales les hacen ser cómodos en esencia.   Porque nunca han pasado por las dificultades de conseguir todo lo que se tiene, ellos han abierto la boca y han tenido lo que han pedido, pero no saben conseguirlo, o al menos no lo que cuesta conseguirlo. 
Nadie les ha enseñado a cazar sus propias presas. Han perdido la agudeza de la superviviencia en un Medio que es hostil por naturaleza.
Dos: que el Mundo, allá afuera, está acojonantemente peligroso y difícil, y la mayoría opta por seguir sintiéndose seguro cerca del regazo familiar, apañado y protegido.
En fin.
Es una generación que se niega a dejar el marsupio, de ahí el nombre.
Pero creo que es más una reaccíon instintiva de auto conservación, no del todo criticable.
La misma generación que que en el 68 durante la primavera en París gritaba fuera de La Sorbona
"Seamos realistas y pidamos lo imposible!!!" Son los mismos que no han hecho algo para evitar que el Mundo continúe apabullántemente hostil allá afuera.
Han sido los mismos que han creado barreras sociales insalvables, que han desarrollado modelos educativos excluyentes, que han dado rienda suelta a un mercadeo salvaje entre políticas liberales y conglomerados transnacionales que explotan  a naciones enteras, los mismos que a través de la creatividad publicitaria crean una realidad a la que todos aspiran pero que nadie se detiene a pensar que esa realidad no existe porque tienes unas zapatillas de tal o cual marca, porque se han asegurado que no estés lo suficientemente bien educado ni alimentado para que te alcances a dar cuenta que en la vida que vives es una burbuja y que está muy pronta a reventar. 
Estás en un burbuja sin saberlo. Eres un  hamster y no lo sabes, porque aunque te pusieran un espejo, si no sabes reconocer lo que ves es lo mismo como si no lo vieras. Estás ciego. La ignorancia y la estupidez en la que te han hecho vivir, no te dejan ver.
Pero cada vez hay más hamsters que se están escapando de sus jaulas y que se  han visto en el espejo y se niegan a seguir siendo hamsters.
Esos hamster son los que ayer y hoy han salido a las calles a protestar a exigir que pare el sistema de lucro con la Educación. Para volver a la educación pública de calidad.
Otros hamster ya han salido a la calle por otras razones, pero es la señal que nada de lo que tenían planeado les resultará al pie de la letra.
Vamos, HAMSTER del mundo, uníos. Sin Hamelín, sin flautista, esta vez.
En la unión estará la fuerza.

martes, 28 de junio de 2011

Las cosas como son.

Hasta dónde llega el sentido común y desde dónde comienza el orgullo?
Los especialistas en criminalística dicen que -la falta de evidencia es una evidencia en sí misma.-
Es decir, no porque no se encuentran huellas quiere decir que no las haya, o que por falta de pruebas, nadie haya cometido el crimen en cuestión. Simplemente, la ausencia de evidencias quiere decir que se está ante una mente organizada, fría, que no comete errores, que sabe cómo no dejar rastro, de alguien que sabe perfectamente cómo y qué es lo que hace. Sin duda, alguien de temer. 
A veces en la vida se puede saber mucho más de como son las cosas, saber lo que hay sólo por lo que falta.
Y lo que veo que falta, no me gusta.
No estoy para que  'me vea las canillas', como decía un profesor de la U.
Hay algo que se llama DIGNIDAD, que es una clase de orgullo sensato, sin la dosis de vanidad ni capricho que conlleva el 'orgullo' ese que sólo hace lo que se le viene en gana, nada más porque sí, más pariente de las pataletas y de la mala crianza que del sentido común.
Creo haber sido siempre clara, y honesta al decir lo que pienso y lo que siento. Las cosas que me gustan y las que no. Lo que acepto y lo que no. 
Pero contra la porfía y la tozudez  de insistir siempre en el mismo  error.
Como si alguien fracturara a propósito un hueso que se acababa de soldar y en la misma parte, una y otra vez, sólo esperando que se rellene un poquito para volverle a partir por ahí mismo. Si yo fuese una tibia o un fémur, sólo podría  volver a caminar con mucho dolor y cojeando para el resto de la vida.
Tendría algún sentido permitir que alguien me re-fracturara una  de mis piernas?
Y si no fuese una pierna, si se tratase de mi corazón?


La vida tiene que ser algo más, no me basta con "es lo que hay"  y "soy así y no voy a cambiar".
Malditas frases mediocres, las detesto.  No es más que un conformismo despreciable!!!
Si la vida, tal como la entiendo, es un camino al que estamos llamados a superarnos, a ascender espiritualmente, a evolucionar, a ser cada vez mejores personas, a entender lo que ocurre más allá de nuestras narices. 
Por qué tengo que aceptar la misma actitud, una y otra vez.
A veces el amor no alcanza, a veces es sólo estupidez, y no amor.
O pereza, o costumbre, bueno, por pereza. Viene a ser lo mismo, en definitiva.
Cobardía?
Pereza y cobardía?  Y orgullo?,( pero del estúpido).
Qué mezcla más decadente, perfecta para sólo llevar una vida de mierda.
Y yo no quiero que mi vida sea una vida de mierda, sólo porque me dejé llevar y no me impuse para alcanzar lo que realmente quiero.
Ahora, qué es lo que quiero?
No lo sé.
Sólo tengo claro lo que NO QUIERO.
Y lo que no quiero es que se vuelvan a repetir en mí todos esos días interminables de pena y nostalgia que me volvían en estropajo emocional y que no me dejaban cabeza para más cosas que no fuera preguntarme por qué.
Es así como siento que las cosas son.



jueves, 16 de junio de 2011

Sólo preguntas.

Ojalá en la vida se pudiese tener al anti MAGO, ese que revelaba los secretos mejor guardados de la Magia. Sólo  para que me dijera cómo es la vida, qué misterios tengo que resolver antes de sentirme firme y preparada para resistir lo tenga que enfrentar. Para tener una idea sobre Qué esperar, para Cuándo y Cómo hacer para no fallar en el intento de hacer de mi vida una buena vida a pesar de todo.
Pero por qué pareciera ser que las grandes certezas de la Vida  sólo pueden afirmarse en negativo?
"Nadie tiene la vida comprada". "Nadie puede firmar una garantía por el futuro". "Quién vio mañana".
Por qué es más fácil ver la parte la mitad vacía del vaso?  Por qué, si en álgebra cualquier número del lado negativo de la recta se encuentra exactamente a la misma distancia de la misma cifra en positivo respecto al cero? Será por la sensación de menos? De vacío? De incompletud? (si es que este concepto existe).
Según esto, en teoría, cualquier dificultad debiera ser remontable proporcionalmente a una no dificultad que decaiga en su complejidad. Pero la sensación no confirma este postulado.
Me explico.
Por qué subir una escalera, una montaña empinada o lo que sea que implique un movimiento en ascenso en que se pueda cuantificar los pasos de ida y de vuelta, y resulten exactamente en la misma cantidad, siempre el viaje de regreso, nos parece más corto y menos esforzado. Por qué?
Hacer un trayecto en ascenso sólo se puede hacer de un modo, subiendo, independientemente de la técnica empleada. Pero bajar? Siempre es mucho más fácil, siempre habrá más de un modo, e incluso se podrían acortar los tiempos  necesarios para el descenso sólo saltando al vacío si se decide. (No existe una distancia más corta entre dos puntos que una recta.)
Tal vez por eso, sentirse optimista implique mayor esfuerzo que sentirse derrotado por las circunstancias.
Lo mismo aplica en la vida, sin duda, con lo efímero que resultan algunas cosas como la buena reputación, la posición social, el estado de ánimo, la salud, etc. 
Por qué es tan necesario tener la sensación de seguridad cuando nada en la vida es seguro?
Cuando se sabe que la vida no es otra cosa que un frágil equilibrio en constante fluctuación entre orden y caos.  La seguridad, el futuro no son más que ilusiones, pero sin ellas es imposible concebir la idea de proyección.
Por qué?
Por qué necesitamos tener la idea de proyección cuando sabemos que todo puede acabar al darle la vuelta a la próxima esquina?
Por qué estamos condicionados a permanecer y dedicamos todos nuestros esfuerzos a perpetuarnos de un modo u otro cuando sabemos que tarde o temprano nos llegará el día y hora?
Sabemos que somos finitos, pero es necesario no pensar en ello para poder vivir, por qué?
Y en el proceso, olvidamos lo que es realmente importante.
Qué nos hace ser como somos, como especie, y al mismo tiempo logramos ser tan diferentes unos de otros? Sin embargo, parecidos entre algunos? 
Qué es lo que nos une y qué nos diferencia? 
Me encantaría poder ver el esquema desde afuera, leerme el resumen de la trama a ver si puedo entender para dónde van las cosas. 
Me enervan las contradicciones.
Ahora que siento que todo está bien, me pregunto si tendré tiempo.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Disquisición.

Cómo se puede distinguir entre esas ideas provenientes de las profundidades del propio ser, de la voz de la razón o de la experiencia y de una simple obsesión?
Cuáles son los parámetros válidos para lograr definir cuál de todas esas ideas es la correcta, quién tiene la respuesta a la Verdad?
Mi otro propio Yo me dice que espere, que alguna explicación lógica debe haber para este aparente sin sentido. Mi experiencia me dice que  nada es para siempre, que todo cambia, que es mejor olvidar y continuar, reformular el plan y seguir sin volver la vista atrás. Mi obsesión o perseverancia, no lo sé, me dice que no debo rendirme, que debo mantenerme firme y resistir, que es lo que yo quiero y no debo renunciar.
Pero entonces se me viene encima todo el sentido común y me pregunta si es lo que realmente quiero?
La evidencia de los hechos me van en contra y es cuando me doy cuenta que tal vez sea una obsesión y si lo es, es insano, va contra todos mis principios, altera todo mi esquema, ese que me he construido a lo largo de los años para poder mantener cierta armonía en mi entorno que me permita vivir la vida de un modo sano y protegido.  
Como dice un antiguo dicho, español, creo: " si la vida te da huevos, haz tortillas"
Pero cuando la vida da para luego quitar, no logro entender el propósito.
Qué fin tiene dejar las cosas a la mitad?
Estoy cansada de parchar las velas rotas de mis sueños y fingir que todo está bien, cuando nada lo está realmente. Como si pensar tratando de convencerme que todo está bien, por osmosis, lo estará.
Quisiera volver a creer en la fuerza del poder de los sueños, de la 'magia del pensamiento'.
Pero es tan difícil tratar de remontar sólo con la mitad del corazón. 
Dios....!!! 
Decídete pronto, y dime qué es lo que debo hacer.
Seguir siendo la arena a la orilla del mar?

martes, 10 de mayo de 2011

Dioooooos????????!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Aún no entramos al invierno y ya se están sintiendo las bajas temperaturas. Según el pronóstico ahora hay 11°C, pero la sensación térmica debe ser como de 9, no más que eso.
Es un hielo que se siente en el ambiente. Siento los pies como si los tuviese sumergidos en un balde con agua fría.
Ya la gente prende sus chimeneas, estufas a combustión lenta que supuestamente son más amigables con el medio ambiente, estufas a gas, a parafina, o los famosos calefactores eléctricos que consumen energía una barbaridad.
Sea como sea la calefacción hay que pagarla. Cómo todas las comodidades de la vida.
 Y estos cretinos con lo HidroAysén. Los demás, con lo de las Thermoeléctricas.
Ojalá a Golborne no se le vaya a ocurrir firmar el pase para alguna Thermonuclear, y nos suceda lo mismo que a Japón si llega a haber otro mega terremoto como el del 2010.
He estado leyendo información referente a las diversas teorías que existen en relación a los terremotos, desde un proyecto secreto como HARP, iniciado con el oscuro propósito de dominar al mundo y lograr que la gente culpe a Dios y a la Naturaleza, para capturar sus conciencias y de paso, sus almas. Hasta la influencia del paso cercano a la Tierra del cometa Elenin que pudo incidir en que el planeta esté girado de su eje en 3°.
Hay tantas cosas, que si las pienso, toda apunta hacia la idea apocaliptica del fin del mundo.
Y mi vida? Me pregunto si tendré tiempo de vivirla alguna vez?
De vivirla como quisiera vivirla, así tal cual la sueño.
Me pregunto si vale la pena hacerse la ilusión , siquiera. Habrá tiempo realmente para pensar en un futuro?
Valdrá la pena proyectarse a un par de generaciones más adelante?
Qué mundo le vamos a heredar a los que vengan?
Las veces que lo pienso, no puedo evitar recordar la historia de Sara Connors, de Terminator.
Y aunque siempre me ha parecido que el guión cae en una tremenda contradicción sobre cómo es posible que quien era amigo del hijo de Sara en el futuro,se  hubiese convertido en  su propio padre en el pasado. Raro, no? Nunca  he logrado pillar cómo se explica eso.
En fin. 
La idea está en que de la próxima generación o tal vez ya se esté gestando, una nueva especie de ser humano que tendrá la capacidad y la habilidad suficiente para iniciar un movimiento de resistencia ante lo que se aproxima.
En el mundo Robotec que tal vez se convierta la vida en un futuro no tan lejano, tendrá que haber alguien que sea capaz de contrarestar las fuerzas del mal. Pero lo difícil será identificar quién será el verdadero elegido.
 A dónde vamos a ir a parar.  A dónde llegaremos.
Qué sentido tiene la vida. Qué sentido tiene mi vida? 
Dios, necesito respuestas!!!!!!!!
Pero de todas, sólo me importa una.

domingo, 1 de mayo de 2011

Salir de la berma.

A propósito de mis recientes encuentros con temas que se han ido ramificado como dendritas, sin querer.
Una cosa me ha llevado a otra. No sé si las casualidades existen.
Recapitularé:
En CNN en español, había un reportaje a un español que de nombre me era familiar, Eduard Punset, porque alguien de mi Face lo seguía, y aparecía sugerida con frecuencia su foto a un costado de mis cosas. Nunca le di importancia, básicamente porque ignoraba de quién se trataba realmente. Y no fue hasta que vi la nota en CNN que descubrí quién es y de sus denodados esfuerzos por intentar  cambiar la educación en su país, para hacer de los estudiantes personas aptas para el trabajo productivo, valiéndose para ello del uso de estrategias provenientes de los planteamientos de la Inteligencia Emocional combinandolos con métodos para desarrollar la concentración del educando y así lograr un aprendizaje eficiente apoyado en la utilización de tecnología. Vale decir: lograr producir individuos psicológicamente aptos para desempeñarse en cualquier ámbito laboral.
En fin, el tema me interesó, decidí buscar más información, y seguirle de cerca, aún cuándo no estoy de acuerdo con absolutamente  todo, pero me engancharon algunas ideas que me parecen rescatables.
Me gustó eso de desarrollar la sabiduría para lograr una vida equilibrada y por lo tanto feliz.
Punset no está descubriendo América, sólo ha ordenado y puesto en contexto conocimientos de diversas disciplinas y ha hecho una especie de emplasto balsámico para intentar dar solución a la necesidad de saber cómo es que funcionan las cosas.  Me extraña que ya estas ideas no hayan sido aplicadas antes por los grandes metodólogos. Como él las plantea, hasta me parecen de perogrullo. Son cosas que si se piensan un poco resultan como tan obvias, pero al parecer nadie había hecho la combinatoria necesaria para llegar a semejantes conclusiones. 
Bien, por Punset, que ha dado en el clavo, aparentemente.
Fue en su blog que apareció la propaganda del traile de "Born to be wild", y de ahí partió todo.
Es que está todo relacionado.
Una cosa parece no poder ir sin la otra. 
Es decir, para conocer a los seres humanos, para poder idear estrategias de aprendizajes efectivas, sean los objetivos que sean se quieran alcanzar, se les debe conocer, y entender cómo son los procesos psicológicos o cognitivos para que este aprendizaje pueda ser llevado a cabo. Entonces encontré la "Teoría de la Mente", que intenta explicar los procesos cognitivos de la mente humana, basándose en el estudio del comportamiento de niños pequeños.
Es toda una teoría, que según lo que entendí,  podría resumirse en una idea básica que es: que  la diferencia entre hombres y animales está dada por la condición del hombre para entender las necesidades de los demás, porque sólo el ser humano podría ser capaz de interpretar lo que los demás quieren, saben, piensa o sienten, no así los animales.
Y yo me pregunto, y qué pasa con las personas a las que no les importan los sentimientos, o pensamientos de los demás, que son tan egoístas que son incapaces de ponerse en los zapatos de alguien más, acaso son menos evolucionados que un mono?
Y quién dijo que los animales no saben interpretar lo que sienten los demás?
(Creo que mi perro me entiende más a mí, de lo que yo lo entiendo a él, a veces. De hecho, él entiende mi voz y yo no siempre sus ladridos).
Recuerdo que hace años, ya no guardo muy precisamente los datos en mi memoria, pero sí me acuerdo de un estudio comparativo sobre inteligencia realizado con el fin de medir la capacidad mental de un orangután. Para lograrlo, evaluaron el comportamiento de niños pequeños y descubrieron que un orangután adulto podía ser más inteligente que un ser humano de cuatro años. 
Me di cuenta que puedo unir los dos mundos: la pedagogía, que es mi campo, aunque no lo ejerza por el momento, pero que mientras estudiaba, siempre me gustó más la idea de investigar para crear estrategias de cómo hacer que los cabezas duras aprendan igual a los que se les hace fácil entenderlo todo.  Quería crear un método para cada tipo de personalidad. Mi teoría es que alguien con habilidades marcadamente hacia la ciencia o los números no aprende igual lenguaje que alguien que posee el gusto por el área humanista.
La idea sería, enseñar de acuerdo a como cada cual aprende mejor.
También, aprender a aprender, pues los contenidos están al alcance de la mano.  Enseñarles a desarrollar el criterio,  a vivir civilizadamente, inculcarles valores éticos sociales, a ser buenas personas.
Cuando digo "dos mundos", me refiero, aponer en práctica las cosas que ya sé con mi interés por trabajar con primates de un modo que me permita llegar a entender más los procesos mentales, para desarrollar estrategias de aprendizajes aplicadas a los nuevos requerimientos de la educación moderna. Porque entendamos una cosa, los niños de ahora, ya no son los mismos de hace veinte años atrás, y aún los métodos no han evolucionado del todo. Haber introducido computadores a las clases, no ha hecho que salgan más adaptados ni más cultos, ni tampoco mejores personas. Hay que seguir trabajando para perfeccionar el modelo, sin duda. Pero hay que idear un modelo que permita la libertad de elegir qué tipo de individuo social se quiere ser, de acuerdo a las propias capacidades e interese, no que los límites sean impuestos por factores externos como la condición social y económica, o los prejuicios materialistas.
También entendí las contrariedades y paradojas de quienes trabajan, que no son felices, porque básicamente, no se sienten libres, pero sin embargo, si no trabajaran tampoco se sentirían felices, por mucha libertad que dispusieran. Cómo se entiende?
Si tan sólo pudiese trabajar, al aire libre, haciendo algo que me resulte muy gratificante de realizar, creo que lograría el ansiado equilibrio del que hablan Punset y Mihaly Csikszentmihalyi.



Me pregunto, si las dendritas del destino están preparando mi camino.
Primero la información apropiada para orientar mi brújula, y ya iré viendo cómo se van despejando los obstáculos que no estén en mi poder ir eliminando.
Cómo sea, creo que ya falta poco para salir de la berma y retomar la ruta.

miércoles, 27 de abril de 2011

Depresión o autocompasión?

A la luz de hechos recientes, me he puesto a pensar sobre algunas cosas que desde hace tiempo me preocupan.
En general, cuando oigo hablar a cerca de que hay alguien que está con depresión o que tiene depresión, esa la famosa "depresión endógena", a menudo me pregunto qué tan real es la "Depresión", así como ya está identificada y dosificada en los Vademecum y en textos de salud mental.
Acaso ya no se puede ejercer el derecho a sentirse bajoneada, más triste y con falta de ánimo y energía de lo habitual, porque algo  no resultó como se esperaba o porque se pasa por un proceso interno que tiene un ritmo y tiempo propio, más lento que el que exige la vida activa, llámese: laboral?
Es necesario empastillarse, porque ocurrió algo que nos bajó la moral por el momento, pero que en ya lograremos ver otra vez la luz al final del túnel, sólo que toma tiempo. A cada cual le tomará el tiempo que necesite y ya.  No se sale a flote hasta que no se toque fondo, creo yo.
Ahora, a veces es cierto, hay personas que arrastran trancas desde quién sabe cuánto tiempo, personas que en su gestación, tal vez, pudieron experimentar situaciones que les marcaron negativamente y que necesitan perdonar para sanarse, a otras ,quizás, sobre llevan un"karma" existencial. Quién sabe.
A otros sólo la vida no resultó como esperaban y se dejaron  estar pero siempre con un sentimiento de insatisfacción que los hace profundamente infelices, que les hace sentir amargados porque sus expectativas se frustraron de algún modo, entonces todo eso sumado les hace sentir en resumen un cansancio permanente de la vida, una sensación de agobio como sobre pasados por las circunstancias. Pero lo malo es que no están conscientes de por qué, de cuál es el origen de sus malestares y si piden ayuda y  van  donde un psicólogo, éste los diagnostica con "DEPRESIÓN". Y si van a ver a un psiquiatra, éste los medica con las suficientes dosis para tumbarlos en la cama sin enterarse más del mundo ni de ellos mismos.
Entonces, la cuestión es: es depresión o falta de reflexión?
Hay alguna condición física de origen bioquímico en alguna parte del cerebro que impida que estas personas racionalicen sus miedos, frustraciones, penas, desánimos y que no puedan darse cuenta que es perfectamente normal sentirse mal si la vida no marcha como se desea?
Es necesario tomar pastillas para desconectarse de la realidad, cuando debiera ser todo lo contrario, mientras más consciente de la realidad mejor. Ver todos los pros y los contras, analizar la situación siendo capaz de ver las fallas y tratar de encontrar el modo de enmendarlas.
La falta de litio, de no sé qué, de no sé cuánto influyen de tal o cual modo... bla, bla, bla. 
Yo creo que se trata más bien de  espíritus débiles, de mentes menos potentes y superficiales.
Podría decir que quienes "sufren de depresión" se trata de personas con una tremenda falta de fuerza interior y de sabiduría.
Me acuerdo de la descripción de una escena al inicio de los Hermanos Karamazov,  en que  un sujeto, ya no recuerdo si se trataba de una mujer o de un hombre,  supuestamente estaba poseído(a) por un demonio e intentaban un exorcismo. Lo que recuerdo del análisis de la lectura de ese libro es el intento que hizo Dovstoievski por  discernir si en verdad se trataba de una posesión demoniaca  o simplemente se trataba de un sujeto con problemas psiquiátricos y que en ese momento estaba siendo  victima de un ataque de epilepsia. 
Entonces el punto está en que resulta difícil discernir a veces qué tanto de las "enfermedades psicológicas" son realmente resultados de deficiencias neurofisiológicas, por decirlo así, u orgánicas de la mente, y qué tanto sólo pueden tratarse de carencias espirituales, afectivas o morales.
Qué es la depresión, dónde está la falla, es una cuestión que le compete más a qué rama, a la psicología o a la filosofía?
Alguien que está en armonía psíquica, física y espiritual no creo que sufra ni de depresión endógena ni exógena, creo que ni siquiera le duele la cabeza alguna vez.
Cuánto  hay de buena salud en relación al equilibrio entre cuerpo y alma?
Creo que se tiene el derecho a no estar siempre ecualizada, hay días y días, unos mejores otros peores, y es natural fluir de estado a estado, no se tiene porqué estar todos los días iguales. Muchas veces una se despierta de buen ánimo pero de pronto surgen eventos durante el día que logran distorsionar la frecuencia y se altera toda la programación. La diferencia está en la capacidad de darse cuenta de ello, de razonar, meditar y llegar a cierta conclusión que permita evolucionar del punto de tope y continuar.
No es un dato menor que la gente que está o se siente sola o que por alguna razón está disconforme con su propia vida es la que cae en estados depresivos. Lo que me hace pensar si es acaso  depresión o es autocompasión?
Cuánto tiene que ver la autoestima y el ego?
Es depresión o es buscar la atención  de los demás?
Es depresión o manipulación?
La cuestión sigue siendo si es una enfermedad o es una simple reacción natural a no sentirse en equilibrio y en armonía consigo mismo y el entorno.

viernes, 1 de abril de 2011

Letra y Música.

Cuando los días están lindos, hace calor y el cielo despejado, nunca puedo disfrutarlos del todo, porque siempre pienso que al día siguiente tal vez esté nublado, llueva y haga frío. Lo mismo me pasa en la vida cuando todo parece estar bien, siempre me pregunto hasta cuándo durará. Como si el caos fuera lo permanente y no la armonía ni la paz.
Nada es perfecto lo sé, pero no sé si porque pienso que lo bueno no durará, hace que no dure o sólo no dura porque sí, porque así es la vida, que tiene sus altos y bajos, impredecibles, a veces y por completo prevenible a veces.
Comparo inevitablemente lo que sueño con lo que tengo, lo que quiero con lo que es y me doy cuenta que hay un abismo.
Quiero lo que no existe, tal vez. Quiero un amor perfecto que no existe, o al menos no para mí.
Idealmente existe, está creado al menos entre letras y música, a alguien más se le ocurrieron las mismas ideas, tuvo las mismas sensaciones, las mismas necesidades, los mismos deseos y los puso en letra y les compuso música y yo los he podido oír y me enamoro de las palabras, de las ideas, de las emociones y sensaciones porque me hacen creer que si  alguien más ha sido capaz de sentir lo mismo que siento yo, es porque pueden darse así los sentimientos, que no soy la única que siente que le falta, que lo que hay no es suficiente, que el amor puede ser aún más grandioso,  que no sueño con un imposible, pero sí con un ideal.

domingo, 27 de febrero de 2011

Un terremoto grado 9

Me siento tontamente egoísta al quedarme contemplando mi ombligo.
Hay tanto que se puede hacer por la vida, hay tanto que tengo aún por hacer con mi vida.
Con esto de la conmemoración del 27F, oyendo sólo algunos testimonios, así de paso, me doy cuenta que la vida tiene cuestiones mucho más complejas y profundas.  Que si quiere ser despiadada, lo es. Arrebata sin piedad ni contemplaciones los sueños de cuajo, a los sueños y no sueños, a la realidad misma, literalmente, porque arranca de las manos la vida de los seres amados sin misericordia. Eso sí debe ser terrible, como para jamás querer recuperar la cordura.
Mis tonterías sentimentales, no son más que eso, sólo tonterías. Algo por lo que debí pasar para aprender a no ser tan ingenua y saber que no puedo creer que todo es tal como deseo creer que es porque así lo quiero creer. No, las cosas son como son y tengo que aprender a vivir con eso.
Debo aprender a ver más allá de mi nariz, porque tengo más de dos dedos de frente.
No debo sentirme responsable por las decisiones de las personas.
Es un poco como ocurre con la gata de la vecina que se nos metió en el entretecho el día del temblor de hace dos semanas atrás. Hemos intentado ayudarla a salir pero se arranca y se esconde, no quiere y si la dejamos que se quede, morirá. Es su decisión al fin y al cabo. No es mucho más lo que se puede hacer por ella si no pone de su parte para ayudarse a salir de ahí.
Hay personas como esa gata. Bueno, la gata es solo una gata, no piensa, las personas se supone que sí.  
He hecho lo que de mí ha dependido,  ya he construido mi parte del puente, más no puedo hacer, el resto  corre por su cuenta.
Sólo quiero poner las cosas en claro para poder cerrar un ciclo en paz, reconciliada con mi paradigma vital.
Esto es mucho más que una simple ruptura sentimental. Esto va más allá, ha puesto en tela de juicio toda la arquitectura de mi mundo. Las cosas parecen que no eran como yo creía que eran, como creía que debían ser, al menos.
Por eso me cuesta aún más cerrar mis heridas. 
Necesito respuestas y confirmaciones para continuar y por fin cerrar este capítulo.
Es todo un complejo proceso que estoy recién comenzando, aún me queda muchos pensamientos que ordenar y reorganizar.
Es como si hubiese sufrido dentro de  mi cabeza un terremoto grado 9, y mi cabeza es una oficina de archivos donde se guardan infinitas carpetas en cardex que se vinieron a bajo y se revolvieron todos los papeles.
Ufff, tengo pa' rato.
Pero hay cosas que tengo muy claras, sé para donde voy. 
Ahora, cuándo y cómo, lo ignoro. Menos aún puedo saber si habrá alguna otra vez un con quién.

sábado, 26 de febrero de 2011

La pregunta.

No sé si debería causarme sorpresa. La Red da para todo.
Escribo una simple pregunta, casi dirigida hacia mi misma, pero al viento de la Web, y me responde de vuelta con una ristra de lugares en caché y me doy cuenta que no soy la única que está en lo mismo, deseando olvidar.
Pero tal vez la respuesta no esté en olvidar, sino simplemente en aprender a vivir por mi propia cuenta y riesgo.
Ayer sentí que me caló hondo cada palabra dicha en la ceremonia. Entendí y le encontré razón al cura, pero hay cosas que le puedo discutir. En nombre del Amor se puede, pero no se debe soportar todo. 
Está muy bien eso de amar profunda, honesta y lealmente, de tener paciencia, de perdonar, pero no sin límites que sólo propician el abuso. Todo tiene que tener un límite.
Te querré mucho y sin condiciones, pero no abuses de mi confianza, de mi cariño, de mi paciencia, porque no será porque te quiera te vas a aprovechar de mi nobleza. De otro modo no veo que pudiese funcionar una relación sana y armónica entre dos que sienten amarse de verdad. 
El respeto y la confianza se basan en al verdad y en ser consecuentes, en decir lo que se hace y hacer lo que se dice, de lo contrario no vale la pena, porque a veces ni siquiera el amor es suficiente si no existe algo más fuerte de qué aferrarse cuando el amor mismo flaquea. Porque el amor, por sí mismo, sin sustrato, es frágil tanto que se lo lleva el viento como a las palabras que no tienen hechos que las afirmen a la realidad.
Para amar, necesito confiar. Es así. Lo siento, eso no va a cambiar. Con eso no transo.
Si defender mis principios me cuesta esto, sólo me hace concluir que no eramos tan afines como pensé.
Hay cosas que jamás transaré, aunque eso signifique quedarme sola para el resto de mi vida, y si será así, que así sea. Hay mucho que puedo entender, pero no por eso aceptar o permitir.
Es que si necesito dejar pasar cosas que no me gustan, con las que no estoy de acuerdo sólo por evitar una pataleta, o por comodidad, a la larga acabaría reventando igual, y tal vez de un modo peor.
Todo va en la forma, eso lo sé. Y tal vez en eso me equivoqué, dejé salir toda mi frustración de golpe, debí dosificar. Pero sin oportunidad de rectificar es difícil explicarse.
Lo pienso y me enerva esa actitud cerrada. 
Entonces, concluyo, para qué quiero a alguien capaz de ser así.
Ya no es orgullo, ni enojo. Ya pasé por todo los estados de ánimos posibles, y aún no encuentro mi calma.
Me hacen falta muchas respuestas para hallarla otra vez.
Ayer escuché una canción que  parecía hablarme directamente, y deseé tanto poder verle y contarle todo lo que me estaba pasando, pero sentí que no debo dejarme llevar otra vez por mis fantasías, que eso del pensamiento mágico, que lo de los sueños que construyen realidades, en este caso no aplicó, entonces para qué seguir con eso.  
Cuando se necesita saber cosas que son imposibles de  adivinar, o sacarlas por deducción, es muy difícil tener certezas, respuestas únicas, seguras y concretas.
Siempre serán suposiciones, dudas, y no quiero seguir viviendo así, sumergida en la incertidumbre total, sin saber realmente que ha sucedido. En qué fallé.
Siento que no tengo piso bajo los pies.
Me siento colgando de una ramita a penas de esas que están para la suerte de la protagonista de la historia, a la orilla del acantilado, y que justo resiste hasta que llega el jovencito y la toma de la mano, la jala hacia arriba rescatándola de una muerte segura. Ojalá la ramita sea fuerte o  sea yo muy ágil y liviana, porque aquí no habrá jovencito que me rescate, si no salgo por mis propios medios de la orilla de abismo, ahí me quedaré, hasta que la ramita ceda.
La pregunta era: Cómo olvidar?

lunes, 21 de febrero de 2011

Frecuencias de onda positiva.

Es cierto, cuando Dios cierra una puerta, abre ventanas.
Y pone personas en el camino como faros en la oscuridad.
Me he prometido no volver a llorar por la leche derramada del cántaro roto.
Creo que Flaubert dijo algo sobre los sueños, algo como que son los únicos que jamás nos decepcionarán porque nunca sabremos realmente como habrían resultado de haberse hecho alguna vez realidad.

Recuerdo que yo solía ser más centrada, no dejaba que los sentimientos me consumieran y confiaba en mi capacidad para sentirme fluir con el Amor del Universo.
También recuerdo que yo estaba convencida que las ondas positivas que fluyen de un alma armónica, que ha encontrado su perfecto equilibrio entre Orden y Caos, si es que eso es posible, yo creo que sí, de otro modo tal vez no estaría aquí, atraen a otras ondas positivas que navegan en la misma frecuencia dentro del espacio.
Curiosamente, en este tipo de energías los polos  con el mismo tipo de carga no se rechazan, por el contrario, se atraen. (La Física debería estudiar este fenómeno de frecuencias de ondas positivas, más que el de las pilas, que siempre tienen una lado negativo. Otro ejemplo que el + y el - son necesarios a veces para hacer que las cosas funcionen. Orden y Caos, en otros términos o algo así.)
De algún modo me siento de regreso a mi tranquilidad habitual, pero  siento cierto plus, ahora me conozco más de lo que me conocía antes de estos meses, dulces y amargos meses.
Nunca la vida nos debe pasar en vano. De todo se debe sacar una lección, porque pareciera que todo tiene un por qué.
Y creo saber cuál fue ese Por Qué. Era el peldaño que me faltaba animarme a sumar, o bien fue el mismo ánimo que me faltaba para seguir mi ascenso, para continuar escalando mi propio Himalaya.


lunes, 14 de febrero de 2011

En resumen.

Los días publicitarios como éste, igual como el día de la madre, del padre, del abuelo, del niño, del amigo, de la secretaria, del profesor, o del perro y del gato. La verdad,  no me atraen.
No soy del tipo de persona que se vuelve loca por ir a comprar regalos.
De niña, recuerdo, que en el colegio nos enseñaban el valor de los regalos simbólicos, de lo invaluable que pueden llegar a ser las cosas hechas por una misma, porque todo va en el cariño con que se haga.
Es el gesto el que vale y no el precio comercial de un objeto.
Para los 10 de mayo, le confeccionaba a mi mamá unas tarjetas coloridas con cosas que se me ocurría dibujar y escribirle que a ella la conmovían hasta las lágrimas, cosas que me salían desde el corazón y que se las expresaba por escrito, las mismas que no era capaz de decírselas en persona durante cualquier otro día del año. (Ese siempre ha sido uno de mis defectos: se me hace más fácil escribir las cosas que decirlas.)
Y como mujer, ahora que me siento enamorada, tampoco soy exigente. Con simples y genuinas palabras nacidas del alma, me bastarían. Un gratuito gesto de estar a la hora acordada en punto, sería suficiente para saberme feliz.
Es tan fácil como sencillo hacerme sentir bien. 
Habría sido mi mejor regalo, incluso para mi cumpleaños.
Quizás si fuera una bruja mala, exigente, energúmena, que se altera y enoja por absolutamente cualquier cosa que le parezca mal, quizás tendría sin pedir la Luna y el Sol a mi nombre, y al resto del firmamento estrellado en mi cuenta bancaria.
Claro, pero también tendría que ser una top model.
Como decía Sócrates: "Que se diga de tu mujer  que la pudiste escoger  más bella, mas no mejor".
Por qué buscar complicarse la vida, cuando se ha hallado a alguien que la puede simplificar?
No entiendo.
Debe ser tal como decía Lope de Vega: "...beber veneno por licor suave, olvidar el provecho, amar el daño, creer que un cielo en un infierno cabe, dar la vida y el alma a un desengaño, esto es amor; quién lo probó, lo sabe."
Resumen del axioma:
-El amor es idiota.

sábado, 29 de enero de 2011

A, B o C.

A veces la cercanía de la posibilidad de que los sueños más anhelados se hagan realidad, aterra. 
O mejor aún, la cercanía con que esos sueños más anhelados puedan ser un completo desastre si  llegasen a ser realidad, aterra. Realmente, sí.
Quiero, no siento cobardía. Quiero que se hagan realidad, pero no sé qué pueda suceder de todo eso.
No siento miedo, ni terror, pero sí tengo aprehensiones. Es que no me siento capaz de proyectarme con tanta anticipación. Temo a sufrir una derrota anunciada en signos que no he sido capaz de ver. Temo a ilusionarme tanto y a sufrir lo indecible después si por A, B o C motivos no resultara.
Es en estos casos que desearía tener una bolita de cristal y poder anticiparme a ver el futuro para tener las ideas claras, saber qué decisiones tomar para irme a la segura y no fracasar en el intento por ser feliz o por  ser ilusamente feliz.
Es en estos momentos en que todas las teorías sobre la Vida, no siento que me sirvan de algo.
Ni aún el mejor de los consejos, podrían sosegar mi espíritu,  iluminar mis pensamientos, calmar a mi corazón agitado por la insoportable espera.
No puedo casi esperar el tiempo que haga falta, pero por otra parte quisiera que se postergara un poco más. No me siento preparada, no aún. Pero qué espero, qué estoy esperando. Que pase aún más el tiempo hasta que todo se extinga en su propia falta de oxigeno?
Temo a los motivos, el abecedario tiene demasiadas más letras.

jueves, 6 de enero de 2011

Horóscopos.

Por curiosidad más que por otra cosa, porque de todos modos no creo, básicamente porque me parece completamente ilógico que una predicción general, lo que escribe alguien que dice interpretar los signos del Universo, asegure que lo que dice vaya a ocurrir realmente. 
Por eso digo que fue más por curiosidad que ayer eché un vistazo a lo que podría llegar a ocurrir este año, según una brujilda que encontré en la Red.
No creo. Pero a pesar de todo lo que leí me dejó un cierto sabor a amargo.
En mi horóscopo personal para el 2011, todo bien, pero una parte me supo a Puaj!!!. 
Es una posibilidad, una maldita idea que siempre me ronda, a la que no quiero hacerle caso, no quiero darle crédito sólo para no darle siquiera la oportunidad de empollar, porque siento que si sólo la menciono le estoy dando alas para que vaya germinando, porque las ideas, malas o buenas, parecieran ser así, basta con decirlas para que cobren vida y fuerza. 
Esas malditas ideas condicionales de "Y si... .   Qué harías?"
Por el momento no pasa de ser  un fantasma, aún sin cuerpo, pero que por el vació que queda entre medio es  muy probable que zás!,  de pronto de la nada aparezca la dueña de esa sombra y se cuele en el medio.
Y lo peor es que no me siento en la mejor posición para combartirla. 
Nunca estoy en posición, maldita sea!!!!
Siempre pierdo o me dejo perder, no lo sé.
Tal vez porque he evaluado que el esfuerzo requerido, no tiene sentido, porque el botín o recompensa no vale tanto la pena.
Pero y en este caso? Si llegara a suceder algo parecido?
El botín de guerra, soy yo misma. Esta vez se trata de mi vida. La dejaré pasar? La dejaré ir tan fácil?
Como dije, es absurdo que alguien se arrogue el poder de ver el futuro, descifrando o interpretando los astros, y que luego crea que en seis mil millones de habitantes a todos los que comparten un mismo signo zodiacal tengan más o menos un mismo destino. Es ridículo, o no?
Horóscopos o fraudes?

jueves, 23 de diciembre de 2010

"Un tiempo para compartir".

Es raro, acordarme de una película que nunca  vi.  Pero recuerdo el título, lo que me hace suponer de  qué se trata y tal vez por ahí leí alguna reseña que me quedó registrada en el disco duro.
Se llama:  Una Cadena de favores, o algo así.
La recordé a propósito de estas fechas.
Me parece que la película se trataba de un niño que inició una especie de campaña para cambiar al mundo, de  lograr que las personas hicieran un acto solidario, sin ánimo de lucro, por alguien más, en cadena, una cosa lleva a la otra, haciendo que las cosas funcionen pero bien, lograr un objetivo preestablecido o no, o tan sólo mejorar las cosas y en el proceso sentirse bien, mejor, consigo mismo(a) que es lo mismo que sentirse feliz, al menos hasta que la satisfacción que da  hacer algo bueno, dure. 
"Una mano lava a la otra", "hacer el bien sin mirar a quien", "hoy por ti mañana por mí", "dar hasta que duela", "dar sin esperar nada a cambio", "la felicidad está en dar, no en recibir" 
Que linda sería la vida si estas frases que acostumbramos a oír las pusiéramos en práctica siempre, 24 horas al día, 365 días al año, durante toda la vida. 
La Navidad es  "un tiempo para compartir".  Pero por qué sólo hay que esperar a que llegue la Navidad para sentir una especie de permiso oficial para ser buena persona, solidaria, caritativa, y generosa?
Por qué no ser simplemente así, decidir ser buena persona en la vida. Hacer de la vida una Navidad permanente.?
Me acordé de la película porque en algún momento sentí que no cuesta regalar una idea, una palabra de aliento, que puede llegar a ser una humilde lucesita al final de un túnel que trata sólo de hacer sentir mejor, de aliviar en algo la pena, la contradicción vital, la angustia existencial en que las mentes brillantes suelen caer.
Si todos hiciéramos algo bueno sólo por el gusto de hacerlo, porque sí, porque así debería ser o porque se siente bien hacer algo bueno y bien hecho, no sería este Mundo un Paraíso?
 FELIZ NAVIDAD !!!!!!!!!! MUNDO cruel!!!!
Y Feliz Navidad a quienes no quieran ser víctimas del Mundo porque así lo han decidido.
SALUD por eso!!!!!
Que la fuerza de las buenas intenciones  se sobreponga siempre ante las dificultades!!!!

miércoles, 22 de diciembre de 2010

De Solitario I a Solitario II (III parte)

No puedo evitar dejar pasar tanta angustia y soledad existencial.
Tal vez porque muchas veces he estado ahí y siempre quise sentir una mano amiga cerca.
Los miedos, según como los veo, son naturales a la condición racional del ser humano.
Sentir miedo no es igual a ser cobarde. Sentir miedo es parte de ser alguien inteligente. El miedo preserva la vida. Pero como la mayoría de las cosas, en la vida, los excesos no son buenos.
Cuando los miedos se nos pasan de la raya y nos comienzan a perturbar la idea que podamos tener de la normalidad, comienzan a influirnos en las decisiones y elegimos quedarnos solos en vez de salir y disfrutar del lindo día que pueda hacer afuera, a quitarnos la libertad de hacer lo que queremos hacer, a amargarnos la existencia porque nos hacen sentir infelices. 
No. Así no se puede. 
Debes, y digo "debes" porque debes imponerte, debes rebelarte, mandarlos a la cresta, que se jodan, que vayan a molestar a alguien más pero a ti no, porque tú no estás para boludeces.
Los miedos no pueden comerte.   No debes dejarlos.  Tienes la obligación de espantarlos: "Ahuyentarlos"!!!
Todo está en tu interior, tanto tus debilidades como tus fortalezas.
Búscalas y encuéntralas. No abandones hasta tener una respuesta que sólo tú puedes hallar.  
Nadie en este mundo está por casualidad, todos somos una ficha de dominó, somos eslabones de la  cadena que llamamos: Vida. 
Sólo podemos decidir, quizás, qué tipo de eslabón queremos ser, uno fuerte o uno débil.
Y creo, que eres mucho más fuerte de lo que piensas porque tienes la capacidad de comprenderlo todo, más allá del común de los mortales.  Eres capaz de darle vuelta y media más, a todo, y esa es una capacidad, que si la tienes los miedos jamás te devorarán. 
Sólo tú debes creer en tu capacidad de comértelos a ellos, masticarlos y escupirlos lejos.
Y si vuelven?
Que se atrevan.
Qué decidirás?

domingo, 19 de diciembre de 2010

Intersticios.

Dice Umberto Ecco, "existen tantas lecturas del Quijote como lectores hayan", o algo así, ya no recuerdo la cita exactamente.    Pero esa es la idea que tenía que ver con los espacios en blanco que quedan entre las ideas que evocan las palabras en un texto, que son rellenados por los lectores individualmente a partir de sus propias experiencias.
Me pregunto si esta especie de sentencia o máxima, tiene aplicación también para los hechos de la vida cotidiana. 
Cuánto de lo vemos lo interpretamos a partir de quienes somos y como somos, de como vemos el mundo, de como estamos en él.?
Creo que una buena manera de comprender como funcionan las cosas en general en la vida, el comportamiento de las demás personas, es conocerse a sí misma (o). 
Es el único modo que se me ocurre para desarrollar la empatía, que es la capacidad de saber ponerse en el lugar del otro.
Cuántas discusiones, muchas de ellas inútiles, nos podríamos evitar si tan sólo pudiésemos ver el punto de vista desde la cuadra del frente o al menos de la óptica del otro?
Pero muchas veces ocurre que sólo juzgamos lo que vemos, juzgamos a los demás por sus acciones e interpretamos a favor o en contra según la lectura que hagamos de los hechos a la luz de lo que tengamos en el archivo mental de nuestras experiencias con que llenamos esos intersticios en blanco, que ignoramos, y que a veces hacen toda la diferencia a la hora de ser aclarados y entendidos, que logran la libertad sin cargos del condenado o la horca para el inocente.
Por eso pienso que hay que esperar primero antes de actuar o de emitir un juicio. Esperar por una explicación.  
Que hay que ser capaz de preguntar, sin miedo, -todo va en el tono en que las cosa se digan, siempre- de acotar el significado de las cosas, de hacer saber en el momento preciso las cosas que molestan o que suceden, creo que es fundamental para mantener una relación sana y saludable, sin fantasmas, sin enanitos verdes, sin tonterías que echen a perder lo que puede ser la FELICIDAD. Si es que eso existe como un continuo, y no sólo parches en el camino.