Páginas

lunes, 21 de febrero de 2011

Frecuencias de onda positiva.

Es cierto, cuando Dios cierra una puerta, abre ventanas.
Y pone personas en el camino como faros en la oscuridad.
Me he prometido no volver a llorar por la leche derramada del cántaro roto.
Creo que Flaubert dijo algo sobre los sueños, algo como que son los únicos que jamás nos decepcionarán porque nunca sabremos realmente como habrían resultado de haberse hecho alguna vez realidad.

Recuerdo que yo solía ser más centrada, no dejaba que los sentimientos me consumieran y confiaba en mi capacidad para sentirme fluir con el Amor del Universo.
También recuerdo que yo estaba convencida que las ondas positivas que fluyen de un alma armónica, que ha encontrado su perfecto equilibrio entre Orden y Caos, si es que eso es posible, yo creo que sí, de otro modo tal vez no estaría aquí, atraen a otras ondas positivas que navegan en la misma frecuencia dentro del espacio.
Curiosamente, en este tipo de energías los polos  con el mismo tipo de carga no se rechazan, por el contrario, se atraen. (La Física debería estudiar este fenómeno de frecuencias de ondas positivas, más que el de las pilas, que siempre tienen una lado negativo. Otro ejemplo que el + y el - son necesarios a veces para hacer que las cosas funcionen. Orden y Caos, en otros términos o algo así.)
De algún modo me siento de regreso a mi tranquilidad habitual, pero  siento cierto plus, ahora me conozco más de lo que me conocía antes de estos meses, dulces y amargos meses.
Nunca la vida nos debe pasar en vano. De todo se debe sacar una lección, porque pareciera que todo tiene un por qué.
Y creo saber cuál fue ese Por Qué. Era el peldaño que me faltaba animarme a sumar, o bien fue el mismo ánimo que me faltaba para seguir mi ascenso, para continuar escalando mi propio Himalaya.


domingo, 20 de febrero de 2011

El más maravilloso y perfecto cuento de hadas.

Ay, Dios!!!!!
Creo que si hubiese construido un espantapájaros entre las rosas de mi jardín,  y de pronto por una extraña  cuestión mágica o milagrosa, cobrara vida y pudiera hablar, me diría lo mismo que ya he oído antes. Pero tendría cerebro de paja, le podría creer?
Es decir.
Hay que poner todo en  perspectiva y darle importancia sólo en su justa medida. Evaluar muy bien las cosas y dependiendo de quien provengan darles la importancia que merecen o no.
Lo sé. Racionalmente lo analizo, lo entiendo tal como si se tratase de un cuerpo sobre una mesa de disección.
No tengo pudor para abrirme el pecho, sacarme el corazón con la mano y ponerlo bajo el microscopio de mi cerebro para saber qué le pasa.
Sé lo que siento, sólo estoy profundamente decepcionada de todo. De él, de la vida, del destino, de Dios.
No lo sé. 
Quiero pensar que tal como se han dado las cosas ha sido sólo por mi bien, pero que  por el momento estoy muy dolida para verle un sentido que me conforme, me conforte y me consuele.
Cómo diablos se despide una de los sueños muertos? 
Cuando los sueños mueren, a qué parte van a dar.?
Me siento como una deuda de unos muertos sin tumba.
Me parecen como si se  esfumasen en el aire igual como el humo de su tabaco. 
Volverán, acaso,  al  espacio común a todos los mortales y que  invisibles por el aire irán a inspirar a otros, y pasarán de cabeza a cabeza hasta que entren en la de quién sí tengas las agallas para hacerlos construir en la realidad verdadera de la vida?
Eran lindos nuestros sueños. Si ahora ya son de otros, sólo espero que sean los mejores huéspedes de todos, porque esos sueños sólo merecen a los mejores, porque eran realmente maravillosos.
Y ahora que lo pienso, tal vez no era yo digna de hacerlos realidad, eran demasiado perfectos para mis débiles fuerzas. Pero se trataba de compartir el trabajo entre dos, para que no resultara tan abrumadora la carga. 
Cómo sea, la causa ya  está perdida. 
Llegué a una sentencia aún en ausencia del acusado que arriesga una pena por desacato, por no haberse presentado el día de su juicio. Y por no haber comparecido perdió todo derecho a apelación. Una lástima, con una buena defensa presentada, estaba dispuesta a retirar los cargos en su contra. 
Sólo si juzgo los hechos, todos me indican que no vale la pena seguir litigando por este caso. Es perder tiempo y recursos de los contribuyentes y aún así estaba dispuesta a apelar mi propia decisión porque quería creer que sí tenía vuelta.
Los días seguirán pasando y la distancia se continuará acrecentando mientras más tiempo pase.
Es triste, pero es así. O lo asumo y lo acepto o me hecho a morir.
Hay más alternativas?
Claro, hacerse monja, pero eso no va a pasar. No tengo pasta, ya te lo he dicho, Dios, no insistas.
Resistiré mil desilusiones más de ser necesario, pero no me vas a meter a un convento para levantarme a las cuatro de la mañana a rezarte un rosario en una capilla refrigerada. Olvídalo.
Lo sabio y sensato aquí es: aceptarlo y superarlo.
Que no será fácil, eso puedo apostarlo sin temer a perder.
Sólo debo animarme y apoyarme en mis fortalezas.
Aunque eso no quita que necesite una explicación para dar por cerrado este capítulo de mi vida de una buena vez.  Fue el más maravilloso y perfecto cuento de hadas que siempre quise soñar, pero como  de todo sueño, era natural que un día, tarde o temprano, tendría que despertarme.

jueves, 17 de febrero de 2011

Sin ReKino.

Como lo veo tengo sólo dos opciones. 
Una, ir de fragelante víctima por la vida como si fuese ésta una Vía Crucis o despego definitivamente sin volver la vista atrás y sólo agradecida por los lindos momentos y sentimientos que pude tener por un tiempo.
Es absurdo, sentirse nostálgica por la pérdida de un futuro que sólo imaginé. Es algo que la Física Moderna aún no estudia. Cómo se puede extrañar algo que no aún no existe y que probablemente jamás llegue a ser posible.
Quisiera poder tomarme vacaciones de mí misma, salir de mi mente, de mi corazón por un tiempo y ser otra, una que no tenga los recuerdo que me atormentan, que me causan pena, que no dejan sentirme a gusto ni en paz en ningún lugar, sin importar dónde esté.
Cómo se hace eso?
Comprendo por qué algunos beben para olvidar, es un modo de escapar de sí mismo, de olvidar esos pensamientos que horadan los sesos como un carpintero machacando el pico contra la madera del tronco.
Mis recuerdos están impregnados con su esencia y eso no puedo sacarlo de mí.
Necesito tiempo para que el con el paso de los inviernos del resto de mi vida su recuerdo se diluya con la lluvia, el viento y la borrasca de mi cariño.
Si en algún momento tuve una certeza, ahora la compruebo. Sabía que este día llegaría tarde o temprano.
Todo desapareció tal como un día comenzó.
Sin preámbulo, sin segunda vuelta, sin ReKino. Se acabó y se acabó.
Por una historia que no resultó no se acabará el mundo. Sobreviviré. 
Quiero convencerme que soy fría, fuerte, que unas locas fantasías hechas de palabras al viento, salidas de un delirio afiebrado que algunos llaman Amor, no  harán que me  arrastre por el fango amargo y desmoralizado del desengaño.
Mi corazón late y late fuerte, seguro de haber sido siempre leal y consecuente. Si bien se siente íntegro, no está intacto, pero tampoco está destruido porque no ha perdido su dignidad. No es orgullo ni soberbia, sólo que siento que la Razón está de mi lado y eso es un gran apoyo.
Puedo seguir caminando con la frente en alto, mirando a los ojos y sonreír.
La vida no ha terminado.
Cada uno es libre de continuar por su propio camino y de hallar la mejor posibilidad de ser feliz.
Le deseo la mejor de las Fortunas y una larga vida.
Bon chance, mon amour.

lunes, 14 de febrero de 2011

En resumen.

Los días publicitarios como éste, igual como el día de la madre, del padre, del abuelo, del niño, del amigo, de la secretaria, del profesor, o del perro y del gato. La verdad,  no me atraen.
No soy del tipo de persona que se vuelve loca por ir a comprar regalos.
De niña, recuerdo, que en el colegio nos enseñaban el valor de los regalos simbólicos, de lo invaluable que pueden llegar a ser las cosas hechas por una misma, porque todo va en el cariño con que se haga.
Es el gesto el que vale y no el precio comercial de un objeto.
Para los 10 de mayo, le confeccionaba a mi mamá unas tarjetas coloridas con cosas que se me ocurría dibujar y escribirle que a ella la conmovían hasta las lágrimas, cosas que me salían desde el corazón y que se las expresaba por escrito, las mismas que no era capaz de decírselas en persona durante cualquier otro día del año. (Ese siempre ha sido uno de mis defectos: se me hace más fácil escribir las cosas que decirlas.)
Y como mujer, ahora que me siento enamorada, tampoco soy exigente. Con simples y genuinas palabras nacidas del alma, me bastarían. Un gratuito gesto de estar a la hora acordada en punto, sería suficiente para saberme feliz.
Es tan fácil como sencillo hacerme sentir bien. 
Habría sido mi mejor regalo, incluso para mi cumpleaños.
Quizás si fuera una bruja mala, exigente, energúmena, que se altera y enoja por absolutamente cualquier cosa que le parezca mal, quizás tendría sin pedir la Luna y el Sol a mi nombre, y al resto del firmamento estrellado en mi cuenta bancaria.
Claro, pero también tendría que ser una top model.
Como decía Sócrates: "Que se diga de tu mujer  que la pudiste escoger  más bella, mas no mejor".
Por qué buscar complicarse la vida, cuando se ha hallado a alguien que la puede simplificar?
No entiendo.
Debe ser tal como decía Lope de Vega: "...beber veneno por licor suave, olvidar el provecho, amar el daño, creer que un cielo en un infierno cabe, dar la vida y el alma a un desengaño, esto es amor; quién lo probó, lo sabe."
Resumen del axioma:
-El amor es idiota.

sábado, 12 de febrero de 2011

El lomo de la Tierra.

Y la Tierra sigue agitando su vientre como una odalisca. 
Qué pasa. Hay desastres por todas partes y acá comenzaron los remezones otra vez.
La Tierra está permanentemente en movimiento, eso lo sabemos, pero de pronto se encabrita la muy condenada y ahí es donde deja la escoba. 
Tengo la sensación de ser una pulga en el pellejo de un perro y que para liberarse de mí se rasca y hace que se me mueva el piso.
Y la verdad, no la culpo si nos quisiera sacudir a todos de su lomo, aunque fuéramos todos en la colada, incluidos justos por pecadores.
Pero qué tan inocente puedo ser si igual alguna vez he usado productos en aerosol, si he prendido el fuego de una fogata, si a veces he dejado corriendo el chorro de agua del lavamanos o el lavaplatos mientras hago algo más, o he abierto el refrigerador en más de una ocasión pudiendo haber  optimizado y en vez de tres haber hecho el movimiento en sólo una jugada. Como carne, pero no hamburguesas del MacDonald.
Trato de economizar energía no dejando encendido los aparatos cuando no los estoy ocupando, pero igual gasto energía y recursos naturales.
Contribuyo, pese a mí misma, a hacer de este planeta una miseria a no tan años luz de distancia.
Y tener conciencia sobre mis faltas no me libera de culpa ni responsabilidad. 
De algún modo merezco ser expelida como una pulga desde el lomo de la Tierra.
 Pero podría ser otro día?
Ahora, tengo sueño quiero irme a dormir a mi camita y dormir profundamente sin interrupciones ni preocupaciones de alguna clase. Sólo dormir.
Tengo proyectos en mente que quiero realizar antes de ser expulsada de este lomo.
Así que, Tierra, si no te importa, otro día lo discutimos y vemos si te quieres librar de mí, te parece?
Buenas noches, descansa y déjame descansar también, por fa'.

domingo, 6 de febrero de 2011

Próximo rojo en el calendario.

No sé por qué tengo el presentimiento que este año se pasará volando.
Ya estamos finalizando la primera semana de febrero cuando no hacía mucho estábamos celebrando el Año Nuevo.
Ya acabó el año chino del Tigre, mi año y comenzó el del Conejo. Y pronto llegará el primer día de clases en marzo, luego la Semana Santa, el 1° y el 21 de mayo, las vacaciones de invierno, el 18 de septiembre, el 1° de noviembre, el 8 de diciembre y la Navidad. Otra vez el Año Nuevo y ni nos daremos cuenta como se nos pasó otra vez un año.
Y así suman y siguen los años de la vida. 
Siempre he pensado que la vida es como un océano inmenso en el que todos estamos tratando de mantenernos a flote. Unos nadan con más o menos estilo, otras usan salvavidas o flotadores, y el que no sabe, pataléa, y en el intento puede ahogar a quien  tiene al lado. 
Lo ideal es aprender a nadar y nadar bien, solito o acompañado, en equipo; y ojalá con cierta clase de estilo, sabiendo muy bien dosificar el esfuerzo para no cansarse antes de tiempo, antes de la meta o siguiente estación de relevo. 
Quienes saben nadar, a veces flotan para descansar o simplemente para disfrutar de la sensación de ir como a la deriva, que debe ser lo más parecido a volar con gravedad 0. 
Saber nadar, de algún modo es como saber vivir y vivir bien.
Bueno, pero mi idea va por otro lado.
Retomo. 
Estamos todos en medio de este inmenso océano tratando de mantener la cabeza fuera del agua, pataleando para delante, día a día, y los feriados y domingos en el año, vendrían siendo como pequeñas islas o islotes que tenemos a la vista y a cuya orilla nos podemos arrimar para descansar y recargar fuerzas, antes de iniciar al día siguiente, que por lo general es lunes, en que vuelve a comenzar la jornada natatoria que continuará por el resto de la semana hasta el próximo rojo en el calendario.
Las vacaciones serían una suerte de archipiélagos, y los feriados largos, islas volcánicas, en las que no se puede descansar con demasiado relajo porque en una de éstas pueden hacer erupción, que es lo mismo a no alcanzar a desenchufarse de la rutina cuando ya se debe volver a la vida de lunes a viernes.
Y como en todo el planeta hay más agua que tierra, la vida será nadar y nadar, hasta la muerte, de isla en isla. A menos, claro, ganarse la Lotería y comprarse una isla para quedarse a vivir por siempre ahí y entretenerse mirando como el resto tiene que pasar nadando hasta que el calendario lo ordene. 

viernes, 4 de febrero de 2011

15 minutitos de fama.

Desde ayer ya no me sentía optimista por lo que hoy pudiese ocurrir.
Hoy tuvo ese saborcillo de dulce y agraz. 
Una cierta desconformidad por lo que pudo haber sido mucho mejor, pero agradezco lo que sencillamente fue. No estuvo mal. Lo sé. Para qué exigir más, para qué pedirle peras a los olmos.
Sólo que hubiese deseado que fueran las cosas diferentes. 
Hoy era el día  en que se supone todo el mundo, al menos una vez en el año, tiene el derecho a sentirse especial. 
Es el único día en que esos 15 minutitos de fama tienen 24 horas, pero me sentí triste, desmoralizada, pero no sorprendida. De cierto modo me lo esperaba.
Soy una solitaria de alma, así he sido siempre y así lo seguiré siendo siempre, no importa si hay alguien a mi lado o no.
Pero no debo dejar que me depriman estas ideas.
Qué importan las ausencias, he vivido perfectamente hasta ahora sólo entre quienes me quieren bien, el resto,  poco importa.
El recuerdo y el olvido nada significan. 
Los enemigos y los amigos, no se diferencian por recordar fechas, sino en como nos hacen sentir. 
Creo ser una persona que no tiene enemigos, pero tampoco grandes amigos, no al menos unos con buena memoria.
Me basta con quienes sí se acordaron, y se los agradezco en el alma, porque me hicieron sentir bien.
Y no me pregunten cómo se siente, porque no lo sé. Yo me siento igual a como me sentí ayer, con un año menos de edad.