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sábado, 31 de diciembre de 2011

sábado, 24 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD A TODOS.

Una Navidad más.
Agradezco no tener presiones sociales que me obliguen a correr tras la búsqueda frenética  por las calles de la ciudad atestadas de  gente traspirosa e impaciente por darle el palo al gato, encontrar el regalo adecuado y perfecto: bueno, bonito, barato "y bundante", porque pareciera ser que mientras más grande es el obsequio es mejor. Como si así demostráramos más cariño y a la vez inconscientemente compramos también  cariño que no dura más de lo que puede durar el famoso regalito de X cifra pero siempre terminada en 990 y de seguro que tiene una etiqueta que dice "Made in China", jjejejj o no?
No se preocupen, hasta en las mejores familias se regalan "cachureitos chinos". Son las ventajas del libre mercado y los TLC con el resto del mundo.
Para mí las cosas están claras desde hace algún tiempo ya. 
No honro tradiciones consumistas, no pierdo los estribos por cosas que me parecen superficiales y a todas luces absurdas.
Pero no es de ahora último, yo diría que es desde que dejé de creer en el Viejito Pascuero, o como en el resto del mundo se le diga: Papá Noel o Santa Clauss; que ya no me hace ilusión esperar las 12 del 25.
Cuando perdí la inocencia mental al descubrir la verdad sobre el mito, nunca volvió a ser lo mismo. Bendita inocencia infantil. Que manipulable se es de pequeña, no?
Y así como especie nos seguimos comportando, como niños pequeños, que hacemos lo que nos dicen que hagamos, que pensamos en lo que nos dicen que pensemos y así estamos como estamos.
Creo que ha llegado la hora de abrir los ojos, ver la realidad tal como es y dejarse de boberías.
La Navidad debiera ser una celebración más espiritual, debiéramos reunirnos en familia no sólo para cenar e intercambiar regalos, si no para reflexionar sobre lo que ha sido el año o hacernos sentir que estamos ahí, a pesar de todo, porque hay algo más profundo que nos une, en que todo se puede perdonar porque hay lazos de amor profundo e infinito, aunque no siempre lo digamos, pero en una ocasión como ésta lo podemos hacer sentir con detalles simples como unas galletitas de miel hechas con todo el cariño del mundo por la abuela, la tía o la mamá.
Debiera ser una celebración sublime, donde se fortalecieran los lazos del corazón entre las personas que se quieren de verdad. En que se hicieran obras por el bien de la humanidad entera.
Bueno, vayan mis mejores deseos de paz, amor, armonía, unidad, sabiduría, fortaleza, y buena voluntad para todos los amigos que de pronto puedan leer este post.
Abrazo grande para todos y FELIZ NAVIDAD! 


Les dejo un video para reflexionar.


http://www.youtube.com/watch?v=x8tWbuNIzgo

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Causa-Efecto.

Por qué a veces no basta con saber que se tiene la razón para sentir que todo está en orden y en armonía, aunque se sepa que se ha hecho lo correcto, que se ha procedido con sensatez, con dignidad, con honor, sin embargo no se siente nada bien. Por qué.?
Sé que tengo la razón, que lo que he dicho tiene sentido, es lo que debía hacer y es lo que debía decir, pero no me siento bien.
Sé que tengo que recubrirme de fuerza para mantener mi entereza, no puedo ni debo flaquear ahora. Debo sostener lo que he dicho hasta las últimas consecuencias porque debo ser coherente.
Pero quisiera salir corriendo y desdecirme de todo. No, no de todo. 
No tengo por qué desdecirme, si lo que dije es lo más cuerdo y sensato que he pensado en mucho tiempo.
Es una cuestión de principios, casi de alta moral. Renunciar a todas las posibilidades por una cuestión de respeto y amor propio, pero no en el sentido maliciente y orgulloso, del tipo caprichito de  a ver quién tira más de la cuerda sin ahorcarse. 
No. 
Esto no es un juego estratégico de amor adolescente, en que se dice  no cuando en realidad se está queriendo decir que sí. O en que se dice adiós, esperando que no se rinda tan fácil y se conforme sólo con un simple adiós. No. Pero reconozco que habría esperado una reacción al menos.
La típica de cuento de hadas. Una pataleta, una pseudo reyerta en que se anuncia la intención de escape de esos: - te aviso que me voy, no me sigues?, que me voy, eh, que es de verdad, me iré y en serio,esta vez es para siempre, después de ahora no me volverás a ver ni a saber nada más de mí en tu vida,  me voy, ya te he advertido,  a la cuenta de tres, 1, 1 1/2... 3, 3 1/2, 3 1/4, adiós? 
Y miras hacia atrás para ver si acaso te sigue o hace el más imperceptible de los movimientos que te indiquen que te quedes, pero nada. Impertérrito, ni siquiera un mohín. Nada. Silencio absoluto.
Entonces quedas ante  dos posibles alternativas:
Una, pensar que tal vez no vales la pena y lloras y lloras, reñida contra el mundo por lo injusto que te parece todo, porque tú sí entregaste el corazón sin saber que para el otro no era más que un juego. Y te echas a morir desconsolada, vas de día en día llorando en silencio tu miserable existencia sumida en la amargura de un desamor que te ha dejado el corazón destrozado en miles de jirones.
O dos, piensas que has zafado de un pelmazo que no supo valorarte, para qué querrías estar al lado de alguien que no sabe como hacerte sentir bien porque no te considera. Y si no es capaz de tomar en cuenta tus sentimientos y emociones  ahora que aún eres joven y algo atractiva, menos lo hará a lo que envejezcas. 
Quién elige ser infeliz por el resto de su vida?
Me temo que alguien en sus cabales no lo haría. 
No necesito ser demasiado lúcida para darme cuenta que de las dos alternativas la más aconsejable es tomar la segunda postura ante las circunstancias.
Si siento que he zafado, me puedo sentir libre y por lo tanto aliviada, más tranquila y en paz, con mi decisión de haber dejado atrás un montón de sentimientos encontrados entre el  amor y la necesidad de olvidar para poder seguir adelante. Sin odio, sin rencor, pero también sin vuelta atrás.
Sé, racionalmente entiendo y acepto que mis acciones tuvieron todo el peso de la lógica, que cualquiera con dos dedos de frente habría hecho lo mismo en mi lugar.
-Ley de Causa y Efecto: a toda acción le sigue una reacción.-
Sé que hice lo correcto, pero aún así por más que trato de convencerme que es lo mejor para mí, hay algo que no me deja en paz, es una sensación de impotencia de no poder hacer lo que en verdad siento que debo hacer. He sentido ganas de tomarle por los hombros y zamarrearle para que despabile y reaccione,y enérgicamente decirle en su cara  -Que te amo, cretino, que no te das cuenta, que si no fuese así me importaría un carajo lo que haces pero no, por eso me duele tanto tu indiferencia.-
Pero no lo haré. No se merece saber que aún lo quiero a pesar de todo. Por qué habría de querer a un petardo que no  ha demostrado ser digno de mi amor?
Ya se me pasará el amor que una vez sentí por él. Nada es para siempre y todo sucumbe al paso del tiempo, no?
Ahora ya desconfío hasta de mí misma. Porque quizás esa sensación  sólo viene de aquella parte de mí que le gusta nadar contra la corriente, que obedece a un cierto espíritu autodestructivo que hay en mí de buscarme siempre problemas viviendo del modo difícil, que se refocila complicándome las cosas, puede ser mi parte masoquista que no he logrado desaparecer de mí del todo, la que me impulsa a no dejarle ir. Pero también  muy bien sólo puede ser mi ego herido que quiere quedarse con la última palabra.
Ya dije lo que tenía que decir. Esa debe ser mi última palabra y también mi última acción. De cualquier otra forma sólo seré una incoherente y perderé mi posición de ventaja.
Debo persistir incólume, sólida, estoica. Es una cuestión de principios.
Por qué me queda una sensación como la de haber firmado mi sentencia a soledad perpetua?
Por qué me siento pagando por una culpa si no he hecho nada malo, mi único pecado fue creer que de verdad podría ser amada, que podría ser correspondida por fin una vez en esta vida?
No lo sé. 
Cómo sea, ya nada depende de mí. 
Los dados están echados. 
Será lo que Dios quiera que sea.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Resistiré.

Siempre he oído que para no enfermarse de los nervios que acaban finalmente comprometiendo la buena salud del  colon y del corazón, hay que echar fuera los sentimientos atorados, la rabia, el dolor, las frustraciones, la pena.
Hacer aquí una especie de terapia grupal para corazones rotos, jejjejje.
Una vez más. Debo ser muy tonta para haber vuelto a creer que el amor verdadero existe.
Pero no es eso lo que me aproblema, ya no. Lo tengo asumido. Los milagros en cosas del amor, no existen.
Y no soy nada especial como para que el destino haga una excepción conmigo.
Ya estoy fuera del juego, hace mucho que me retiré de las pistas, por eso encuentro una tremenda injusticia que sin haber estado en el carril de competencia, más bien sentada en una banca al costado resignada a pasarme el resto de mi vida sólo viendo a los demás pasar corriendo tratando de ganar una carrera contra sí mismos y los ojos del mundo. Pero la Vida se detuvo a mi lado y me invitó sonriente a levantarme, poner los pies sobre la línea de partida, flectar mi musculatura hacia delante, y reaccionar ante el pitazo de partida corriendo con la ilusión en los ojos de llegar a una meta que creí de verdad que podría alcanzar. Era sólo cuestión de fe, no sabía aún cómo pero confiaba que podría ser, por qué no? A nadie le falta Dios y el sol sale para todos. Por qué para mí no?
Quise creer que tendría una oportunidad cierta, aunque no sería nada simple, pero estaba dispuesta, mi corazón lo sentí comprometido y me hacía ilusión, aunque la vida que se veía por delante no sería nada fácil ni de todo mi gusto. 
Siempre he pensado que un factor de discriminación a la hora de distinguir cuando algo conviene o no, cuando resultará o no, es ver con objetividad qué tanto de lo que se sueña hay que sacrificar.
Y esta vez debía sacrificar muchas cosas, que a la larga acabarían por pesarme en contra y no me dejarían sentirme feliz. 
Decidí que lo más sano era volver a ser la misma solitaria de siempre hasta al menos que logre recuperarme y volver a sentir que tengo corazón.
Las cosas no me calzaban en su lugar, no sentía la armonía necesaria ni la tranquilidad ni confianza que hacen que una se sonría sola cuando va por la calle, y que sin decir palabras los demás adivinan que se está enamorada sólo por el brillo en la mirada.
Pero duele el ego, eso es así. 
Como le decía a un viejo amigo el otro día: - Yo decido como me quiero sentir. No puedo evitar lo que los demás hacen, sólo puedo decidir lo que yo hago, lo que quiero hacer.-
Nunca obré con mala intención, siempre dije la verdad, nunca dije nada que no sintiera, nunca prometí nada que no pudiera cumplir, nunca rompí mi compromiso de ser fiel.
Pero sigo siendo tonta, demasiado crédula. Confío cuando no debiera confiar.
En mi cabeza caben tantas cosas, hasta las ideas más descabelladas cobran sentido, y eso es un default de mi parte. Mi tamiz debe ser más intuitivo, pero algo siempre me estaba diciendo: Cuidado! pero a veces no distingo con claridad si es por precaución o es sólo por miedo. Y como no quiero darle más lado al miedo en mi vida, dejo de oír esa voz que me frena y es ahí cuando sobrepaso mis propios límites. Entonces ya no puedo quejarme, sólo debo asumir el costo de mis osadías, mis pequeñas e inservibles osadías.
Aunque no me arrepiento porque  siempre lo que hice fue porque creí que había futuro, pero una parte de mí, la  más racional siempre estuvo en desacuerdo, quizás porque más que improbable era difícil y entremedio había muchas posibilidades que todo fallara. Había que ser un poquito más consecuente entre lo que se decía y lo que se hacía. 
No se puede prometer el oro y el moro, jurar amor eterno, proponer compromisos que involucren el resto de la vida con tanta liviandad y luego hacer creer que  se ha hablado en serio. Son los hechos lo que le dan base y solidez a las palabras. Para qué decir cosas que no se sienten de verdad. 
Qué sentido tiene decir tantas cosas que nunca se tuvo la intención de cumplir.
La tonta soy yo que decidió creerlas a pesar que la lógica de la realidad indicaba lo contrario. 
Soy ilusa, soñadora. Una romántica pero a estas alturas sólo soy patética. En resume: una tonta.
Debo vivir mi vida, debo volar con mis propias alas y olvidarme de todo lo demás. No debo depositar mi confianza ni mis ilusiones en nada ni nadie más que no sea en mis propias capacidades para dejar todo lo que me hiere atrás. Debo olvidar. Debo aprender de mis errores y volverme fuerte, dura. "Me volveré de hierro para endurecer mi piel", como dice la canción.
Pero no me pasaré al lado oscuro, no me volveré resentida, ni amargada, no dejaré de tener esperanzas de poder volver a tener un vida normal, con un corazón sano, aunque siempre lleve las cicatrices que me recuerden ser más cautelosa. 
Dejar las puertas y ventanas abiertas de mi alma y mi corazón para que salgan los malos recuerdos será mi mejor modo de combatir esta pena.
Y aquí entra esa remanida frasecilla de " lo que no me mata, me hace más fuerte".
Ya llegará un día en que despierte y no recuerde nada de  esto, que pueda ver una foto, oír una noticia,  escuchar una canción y no pensar ni sentir nada que me perturbe ni me haga sentir saudade.
Ya no quiero volver a escribir sobre esto, creo que me estoy volviendo muy repetitiva.
Solita se está mejor.

martes, 29 de noviembre de 2011

Los hilos de la Vida.

Dichato.
Es curioso como se tejen los hilos de la vida.
El domingo hacía un día semi despejado, con un vientecillo fresco que sin chaleco daba un poco de frío. 
Para acortar decidimos salir, ir a la playa, de septiembre que no íbamos. 
Dichato está en reparaciones post terremoto, por las obras los  ingenieros a cargo tienen cortado el transito por la costanera y crearon ingeniosamente laberínticos desvíos que van y vienen por las callejuelas del pueblo aún sin pavimentar. (Y nada más ni nada menos que a comienzos de la temporada estival, jajajajaj, tenía razón, This is Chile, realmente.)

Paciencia, ya volverá a la normalidad.

La cuestión es que Dichato post terremoto y tzunami es un desastre, pero ya algo remonta con la recuperación con infraestructura de emergencia y nuevas ubicaciones de los restaurantes más tradicionales. Lo que ya es algo más alentador. Lo demás será cuestión de tiempo y paciencia para ver una nueva costanera con un malecón decente, una zona de mitigación y vuelva a tomar la forma de balneario pequeño y provinciano, muy penquista, en que es posible encontrar a los conocidos de siempre que buscan pasar un buen rato al aire libre, tomar sol, y salir un poco de la rutina.


Dichato, un despelote, por el momento.
Como no estaba muy acogedora la playa, con el despelote reinante decidimos irnos a Coliumo, que es otro sector y que viene quedando en el extremo sur oeste de la pequeña bahía, ahí hay casas de veraneo muy lindas, aunque la extensión de la playa es mucho menor, por la cantidad de rocas y a la vuelta del balneario está lo que era la caleta, antes del tzunami. 
Hay una parte en la ruta en que se llega a una bifurcación, una que da por un camino de tierra y que da a  la caleta y otro de asfalto que sigue hacia arriba, sin saber seguimos por ése.
De todos modos al infinito no podía llegar porque tarde o temprano llegaríamos al mar, jjejejejee.
Por un camino flanqueado de eucaliptos que sube y serpentea por una cuesta sin saber hacia dónde realmente íbamos a ir a dar, atentos a cualquier letrerito que indicara algo, nos fijamos en un pequeño cartel que decía: "PUNTA DE TALCA. ONCES FAMILIARES." -Ya, a la vuelta vamos a  pasar, a ver qué habrá de rico para comer.-
Al llegar al bajo de Coliumo, habían más automóviles que espacios libres para estacionar, así que media vuelta y nos fuimos, de camino de regreso nos entramos por donde el pequeño y prometedor cartelito indicaba sin decir cuántos kilómetros hacia dentro, porque no se veía nada que indicara que por ahí hubiese un lugar que se asemejara a un restaurante o algo similar, pero por entre unas ramas de cipreses se vislumbraba otro letrero,esta vez más grande que indicaba la carta: té, café, café helados, tortas, küchenes.
Entramos a lo que parecía una casa particular con muchas flores de colores y plantas muy lindas.
Salió un señor ya de edad a darnos la bienvenida e indicarnos por dónde era la entrada semi perdida entre unos macisos de lavandas aún en brotes. La casa estilo mediterraneo recibe con un fresco estilo ortodoxo y una vista maravillosa hacia el mar.





La casa restaurante porque eso es, una casa pero aunque no sea para alojar, recibe a sus visitantes con la sorpresiva vista privilegiada y maravillosa, es  sólo restaurante pero  en que uno se puede sentir como en casa porque tiene un living al estilo árabe donde después de almuerzo, comida sencilla, sana y natural, como reinetas, congrios colorados a la plancha y verduras  alguna salsa pero liviana, se puede pasar a tomar el café y seguir conversando sentada en un lindo sofá tonos tierra ( sin mancharlo eso sì, jejejeje), luego salir a recorrer los alrededores, hacer hora hasta la hora del té y pedirse unos trocitos de küchen de fresas, cerezas, pie de limón o si hay tortas bueno, tortas con té,café, café o chocolate helado.
La idea es pasarse todo el día ahì porque el paisaje lo amerita, ver el atardecer desde esa altura, ver cómo el sol se oculta tras la gran línea del horizonte, disfrutar de los colores que deben poder apreciarse. Que maravilla, deberé volver algún día para ver el atardecer desde aquel balcòn.






Bueno, al comienzo decía que lo curioso es cómo se entretejen los hilos de la vida porque estuvimos conversando con la dueña, la señora Magaly, muy simpática, madre de un muralista que vive en Francia pero que ha vivido mucho tiempo en Medio Oriente y que fue él quien diseñó la estructura de la casa-restaurante,  la decoró a su antojo y gusto, además pintó el mural de la entrada.
Lo curioso es que en parte de la conversación salió el comentario que si en el menú de los almuerzos no habían pastas porque ya habíamos comido mucha porque veníamos llegando de Capitán Pastene, y la señora Magaly hacía años que quería ir para allá, pero por una cosa u otra siempre postergaba su viaje. Le caímos del cielo, le di los datos que tenía de la señora de la pensión en la que estuvimos los últimos tres días porque las cabañas era un poquito mucho en términos pecunarios, así que ahí sólo nos quedamos un par de días, pero muy bonitas y cómodas, la pensión también era bastante buena, muy limpia y también cómoda, con baño exclusivo y todo. 
Bueno, la cuestión es que ya con un dato concreto de donde llegar con teléfono, dirección y explicación de cómo llegar, esta señora estaba más decidida que nunca a ir, más aún sabiendo por nosotros a dónde ir a comer, y quedó entusiasmadísima, así que espero que no haya perdido el papelito con los datos de la señora de la pensión para que pueda darse el gustito de ir, luego de tantos años queriendo conocer por aquellos lares.
Lo que me llama la atención es cómo se dan las cosas a veces, qué posibilidades había que fuéramos a dar a ese lugar maravilloso que ella tiene ahí, y que ella quisiera hacer un viaje a un lugar a donde nosotros ya habíamos estado y conversáramos sobre el tema y que a ella le sirviera para darse cuenta que si quería ir sola lo podía hacer igual, era cuestión de tomar un bus de Concepción a Angol y en Angol tomar otro a Capitán Pastene, se demorá sólo que se tenga que demorar y llegará de todos modos.
Ojalá que pueda ir, así se cumpliría el ciclo del por qué ese día llegamos a Punta de Talca, que no es Punta de Parra ni Punta de Tralca.

viernes, 25 de noviembre de 2011

This is Chile.

Me acordé de un breve diálogo en Diamantes de Sangre en que el bartender le dice a Di Caprio:- "This is Africa", de acá Dios se fue hace mucho- o algo así, ya no recuerdo la cita exacta, como la vi con subtítulos recuerdo así más  o menos el trozo del texto, jjejeje.
Bueno, guardando las proporciones, Chile no es África y espero que nunca llegue a ser como es la vida allá.
Pero sí es Chile, es decir un país término medio, donde todo es a la birulí, donde lo que un día se construye para apaliar una emergencia tiende a quedarse como estable para siempre. Donde se dice que no hay corrupción en los organismos públicos, pero sin embargo funciona el pituto (enchufe) y compadrazgo, por recomendación de un amigo del amigo o el pariente, y se saca la vuelta lo que más se pueda entre limaduras de uña y cafecitos, llamadas a la nana para saber de los niños, y saber las últimas noticias entre el jefe y la nueva queridita de la recepción. 
No sé cómo el país funciona, pero funciona finalmente.
Lo digo porque recién ayer recibí la respuesta del Sernatur con el link informativo que les había pedido me enviaran con lugares donde comer y alojarse en Capitán Pastene, y ya había regresado el lunes, jajajjaja.  Menos mal que no era de vida o muerte la información porque me habría muerto esperando por la respuesta. Esto es Chile.
Una prima de mi mamá que estaba enferma y que estuvo internada en una clínica privada le tomaron una scanner para diagnosticar qué era lo que tenía y los resultados llegaron a la semana después de su fallecimiento. 
En todas partes se cuecen habas, no es un defecto sólo de los organismos públicos dependientes del Estado, en el ámbito privado también se da la lentitud y la desidia de no hacer bien la pega, de no hacer con presteza y diligencia lo que se debe hacer y hacer bien las cosas porque así se deben hacer, lo que implica una ética a todas luces ausente en la mayoría de la gente que tiene a su cargo una labor que realizar.
Y me pregunto de dónde viene esa negligencia?
Qué hay detrás de cada fallo humano?
Obvio, un humano.
El humano es imperfecto casi por definición, y que reciba dinero por lo que hace no le hace ser más fijado ni exigente consigo mismo.
Si analizamos la cuestión del trabajo desde un punto de vista sociológico o antropológico, se trata de un asunto considerable tal vez como un mal necesario. 
Es muy poca la gente que tiene la fortuna de ganarse el pan con el sudor de su frente pero que no transpira porque lo que hace le gusta, le llena el espíritu, y más encima gana dinero con lo que hace. Entonces, no hay agotamiento, no hay tedio, no hay tensiones, no hay esa cosa que desequilibra el espíritu de querer hacer otra cosa o de estar en otro sitio y no poder porque se está casi atado de pies y manos por obligaciones y compromisos, léase cuentas, deudas a pagar a fin de mes, y tener como solventar las necesidades cotidianas de alimentación, salud, transporte y educación y/o vestuario.
Ser esclavo de las necesidades, ser esclavo del trabajo y las obligaciones( eso, sin contar los vicios). 
Se es esclavo en muchos aspectos en esta vida moderna en que se supone la esclavitud está abolida legalmente desde hace mucho pero que en la práctica se sigue dando de un modo u otro con maratónicas jornadas de trabajo, en que ya no hay un capataz amenazando con un látigo, pero sí un supervisor con el contrato en la mano( y eso, con suerte si de por medio existe un contrato aunque sea sólo por un año) que si no se rinde la cuota fijada del mes, hay un tropel esperando en la puerta por el puesto así que si no te gusta te puedes ir, habrán 50 candidatos esperando ocupar tu lugar. Pensar en vacaciones, en pedir una aumento o siquiera sacar licencia médica, o exigir un contrato justo e indefinido, se hace muy difícil porque el sartén no lo tiene el trabajador, menos aún con la crisis que ya está ad-portas.
Y el gobierno quiere aumentar los impuestos a las industrias para parchar el presupuesto en Educación del próximo año. 
Si los señores empresarios accedieran  a pagar impuestos más altos, de dónde creerá el gobierno que irán a salir los ceritos de más que recaudará Impuestos Internos?
A caso piensan que los dueños se sacarán plata del bolsillo pensando en le futuro de Chile???   jajjajjaa!!!
Qué ingenuos!!!
Es obvio que habrá recortes en los sueldos de los trabajadores, y en las contrataciones, se reducirá la cantidad de mano de obra, se redoblarán los turnos y recargarán las responsabilidades, la pega de dos la hará uno. Es simple, el sartén lo tienen los empresarios por el mango.
Al final no importa que la educación sea gratis al final, habrá menos gente con tiempo para educarse, porque tendrán que salir a buscarse la vida porque es muy posible que aumente la cesantía, y que de cada 10 jefes de hogar, 5 estén sin trabajo.
En los periodos de crisis la gente de a pié nunca gana.
Pero mientras haya vida habrán cierto tipo de necesidades que siempre necesitarán ser cubiertas. Ahí está la clave  para darle un golpe de timón a la vida y saber agarrar el viento por la popa.
Crisis, en japonés se traduce como oportunidad. 
A pensar, cierto?
Y como this is Chile, nunca las cosas son tan tremendas, siempre hay un modo de salir a delante, de enfrentar las viscisitudes poniéndole el pecho a las balas sin rendirse, para eso están los compadres, el amigo del amigo, el pariente que consigue hacer el favor y saltarse el trámite burocrático y apurar la causa.
La cuestión es que por el camino se arregla la carga, y que nadie pase hambre.
Por eso el país funciona, a veces a media máquina, lento, lentísimo  para mi gusto,  pero lo que importa finalmente es que funcione.
Por eso vivir en Chile toda mi vida me ha hecho pensar que todo puede fallar a último momento, que para planificar algo se necesita a lo menos salir con dos horas de anticipación para llegar recién a la hora, que si pensaba llevar uno de algo, es mejor llevar dos, y nunca dar nada por perdido antes de no haber hecho todos los intentos, que a veces lo que parece imposible, al final se logra igual y  la cuestión resulta, nadie sabe cómo, pero todo sale bien, o al menos mejor de lo que se esperaba.
Así es la vida en Chile, las cosas nunca son como parecen ni como deberían ser, simplemente son como son, para bien o para mal.
Pero es mi país y lo quiero, con todas sus virtudes y defectos, porque es mi País.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

De regreso.

Fotografía del recuerdo de la vida de los colonos italianos en la zona.
De vuelta a la vida del mundo, recién regreso de un viaje de cinco días por una zona particular de mi país donde se da un extraña mezcla de mapuche, español, alemán e italiano, donde los cerros tocan el cielo cargado de nubes y electricidad, donde  la explotación forestal  mutó los campos trigueros y ganaderos para siempre.


Ruta antes de llegar a Lumaco.

Camino Las rosas, entre Lumaco y Los Sauces.
Me refiero a Lumaco, Capitán Pastene, Purén. Localidades de la novena región, ubicadas al norte de Temuco, hacia el oeste de la carretera 5Sur, a los pies de la parte trasera de la cordillera de la costa. El camino de acceso se hace por una ruta que la construyó la Mininco de uso casi exclusivo para los camiones que entran y salen cargados de madera. Hay partes en que los cerros se nota que han sido recientemente desmantelados de pinos y eucaliptus a juzgar por los restos de corteza tirados por dondequier, y por otras partes los pinitos nuevos están recién agarrando forma. Al menos los planes de reforestación funcionan, hasta que estén listos para explotar y dejar los cerros pelados, otra vez y así hasta el fin de los días.
Prociutto Montecorone
Capitán Pastne es una localidad dependiente de la comuna de Lumaco y recibe aportes de la región de Emilia Romagna, directamente de Italia, porque es reconocida como patrimonio cultural de la emigriazione italiana del año 1904 y en honor a esos ciudadanos italianos que se vinieron de aquella región a colonizar estas tierras donde no había nada, donde todo hubo que llegar  a hacerlo a pulmón. Los descendientes de italianos tienen ciertas facilidades de becas e intercambios, y los empresarios reciben ciertos beneficios para apoyarles en sus emprendimientos. Esto hace que  Capitán Pastene sea un asentamiento pujante que pretende forjarse un nombre propio a nivel nacional en base a su tradición culinaria de pastas y jamones, que ya está comenzando a hacerse de prestigio por la alta calidad de sus productos.
Plaza de Capitán Pastene.
Casa típica de Capitán Pastene.
Los pasteninos están conscientes del potencial turístico de la zona, así como también saben que sin tener cerca lagos, lagunas o costa, entonces potencian lo que tienen, el carácter hospitalario de su gente, la tradición de la buena mesa, la tranquilidad con que transcurre la vida en el pueblo en que se puede dejar el auto con las ventanas abiertas y las llaves puestas y nada extraño ocurre, donde se vive en completa calma y relajo, donde la gente se conoce y se saluda amablemente. La dotación policial es la mínima necesaria.
Hay posta, tienen escuela y la iglesia frente a una plaza muy bonita. Destaca la arquitectura en madera de las casas del tiempo de los nonos, caserones que ya se vienen abajo pero que resistieron el terremoto de febrero del 2010, como también el del '60 y anteriormente el del '39.
Cabañas y ristorante L'Emiliano.



Hay una casa muy grande y bonita que están restaurando para convertirla en hotel porque en realidad no hay mucho donde elegir para quedarse.
Hay hospedaje para trabajadores forestales y obreros, pero para la gente profesional o turistas, muy poco.
Sin embargo hay unas cabañas muy cómodas y bonitas, con servicio de mucama y con el ristorante a unos pasos por un corredor que circula un jardín con piscina. Llama la atención la decoración con instrumentos  musicales que trajeron los colonos consigo, las fotos en blanco y negro testimonian a los dueños de tubas, trombones, trompetas y saxos que cuelgan de los muros del comedor del ristorante familiar y cálido ambiente de L'Emiliano, atendido por sus dueños. Personas muy simpáticas.



Plaza de Lumaco.
Lumaco, es un pueblo que me pasó sin pena ni gloria, tiene una plaza que es como un recorte de calle con diseño moderno que nada guarda relación a lo que debió ser la plaza de un pueblo con tradición histórica y cultural del mestizaje mapuche español. Esperaba ver una plaza con árboles con gruesos troncos que hubiesen sido testigos de batallas por la pacificación de la Araucanía, sin embargo me encuentro con una plazoleta de cemento y en un monolito una placa recordatoria del MOP que databa recién del 2008, por eso los arbolitos esmirriados de la plaza aún no dan ni sombra.
Sólo un lugar donde comer, se come barato y abundante en El Chilenazo, un restaurante familiar atendido por sus dueños, una familia a todas luces mapuche, pero ofrecen comida criolla, nada típico como pudo haber sido esperable.
Así crecen los pueblos mestizos, perdiendo su identidad cultural, sin carácter, sin personalidad, en vez de potenciar precisamente ese valor tal como lo hacen en Capitán Pastene que busca posicionarse con identidad propia, orgullosos de su tradición e historia.
En Purén, hay más vida y actividad comercial. Cuentan con un museo histórico a cargo de la Municipalidad al lado de una réplica a escala natural del fuerte original que está ubicado sobre la cumbre de un pequeño cerro desde cuyas atalayas se puede observar por los cuatro costado el pueblo completo, la ubicación es evidentemente estratégica.
En el centro de la ciudad, hay pocas partes donde comer, está el restaurante de un hotel, a las afueras existen unas cabañas, pero en el centro mismo, sólo comida rápida frente a la plaza, pero a una calle del costado de la plaza hay una bar restaurante, The Crow, donde la comida es de casa, sin muchas pretensiones, pero a buen precio es posible comer  contundente y bien. Las personas muy gentiles y sociables.
En la calle Tromén, está la señora Margarita, que hace mermeladas, licores, hongos en conservas y provee a los restaurantes gourmet de los hoteles Pucón y Huillo-Huillo con sus mermeladas exóticas como la  de merkén.
Por otra calle, está el señor Sáez que es productor de Fois Grass, y trutos de pato acaramelados a las finas hierbas, una pequeña delicattessen imperdible. No se puede pasar a Purén  y no pasarle a saludar y ver si le queda fois grass para la venta.  Precios moderados.
El viaje en sí, estuvo muy tranquilo, no hubo problemas.
Es lo bueno de recorrer Chile que donde se vaya es fácil ir porque si no se sabe el camino se puede preguntar, no hay problemas de dialectos, ni resquemores raciales, ni religiosos. No, acá todos somos chilenos y con una sonrisa y buena educación es posible llegar a un pueblo que no aparece ni en el mapa.
Fueron días en familia muy agradables.
Conocimos a personas muy interesantes.
Jamones y Coppa. Don Primo

Quizás en otro post añada más información, sobre todo de otros ristorantes que me faltaron mencionar, como el de Anita Covili y Don Primo, el primero destacable por sus pastas y el segundo por sus jamones, longanizas y coppa, unos lomos vetados de cerdo ahumados al natural , a demás de quesos de manofactura casera muy sabrosos.
                                                                                                                                     









Creo que sería buen negocio convertir mi blog  en una  guía gastronómica de lugares poco convencionales, alternativos a lo usual, jejjejeje. Lo pensaré.

Ristorante y Trattoria Anita Covili,. En la foto la chef Anita Covili.

Ristorante con venta de conservas de frutas al jugo y changles en aceite, y pastas, también tienen fetuccini con tinta de calamar.




Raviolones de chocolate y panzzoti en salsa de avellanas donde Anita Covili.

jueves, 10 de noviembre de 2011

No sé por qué.

Por qué el verde se relaciona con la esperanza?
Debe ser porque el color de las hojas en las plantas, de los árboles, de la hierba en los campos es verde, que luego de los colores cafesosos y grises del invierno, en primavera todo reverdece y se llena de colores otra vez el paisaje con las flores que brotan y que en verano se convertirán, a veces, en frutos. Y el ciclo de la vida vuelve a empezar. Seguro que es por eso que el verde ha quedado asociado con esperanza.
Este es el tiempo de la cosecha de las olivas, no sé por qué me acordé.
Son recuerdos que me provocan ganas de llorar.
El año pasado en esta misma época, mi vida era otra. Me sentía optimista, llena de ilusiones, caminaba de paseo por la orilla del Nahuelhuapi con la mente puesta como si llevara una conversación con alguien a mi lado, caminando conmigo de la mano, contándole hasta cómo sabía el helado de chocolate blanco.
No sé, fue otra, época, otra vida, otra Yo.
Cómo pude sentirme tan feliz sólo por una ilusión?
Cómo pude ser tan tonta y creérmela?
Hace sólo un año y ya me parece que ha pasado toda una vida. Miro hacia atrás en los recuerdos y me parecen tan lejanos como absurdos.
Que se me olvida que se trata de mí, y que nací bajo el peso implacable de la realidad. Nunca podré escapar a eso. Se me olvida que los sueños no son para mí.
No sé, hoy ha sido un día triste, no sé por qué. Afuera hace un día lindo, mi jardín está en verde a full, las rosas florecidas en sus colores más fuertes, el ramaje de las plantas está vigoroso y brillante.
La vida bulle allá afuera, pero no sé por qué no me siento parte de esa vitalidad.
Podría saltar en un pata de felicidad porque todo está bien, pero no sé por qué pero no me siento feliz.
Qué me pasa, qué está mal conmigo que no soy capaz de sentirme feliz por lo que tengo, porque después de todo, está todo normal, todo está tranquilo, todos, a  mi alrededor, están bien.
Pero es esa sensación odiosa de inconformidad, de pesadez, de cansancio, de desidia, de querer mandarlo todo al carajo y que no me importe nada.
No sé, es una sensación que sé no es buena, que no debería sentirla. Que debo sacudírmela de encima porque no es sano lo que estoy sintiendo.
No sé si quiero la vida que se bosqueja ante mi horizonte. La veo y no sé si tengo los cojones necesarios para vivirla.
Debería hacer mi vida, y cuando me sienta lista, que ya vengo de vuelta, recién ahí, sentarme ante la mesa de hacer planos, pero ya es tarde. Los planos ya están discutidos, el proyecto ya está en marcha, pero no estoy segura si resultará, si la construcción será posible, y no se derrumbará ante el más mínimo movimiento telúrico.
Supongo que todo irá en mi fortaleza, pero si el simple recuerdo de un breve tiempo de mi vida me descompuso el día y me sentí demolida otra vez, qué más sería dejar atrás mi vida entera por seguir un camino nuevo.

martes, 25 de octubre de 2011

Reflexión.

Cuesta mucho aunar la vida con lo que podría pasar y con lo que siento está pendiente, con lo que me falta por vivir, aún y con lo que imagino, con lo que quiero para mí.
Porque todos, lo queramos o no, estamos programados para ser un poco egoístas en ese sentido, para pensar para delante, en nuestra propia vida, más que para considerar lo que podría pasar en el futuro. Tal vez por eso no pensamos en la muerte, al menos no todos los días la consideramos. Sabemos que está ahí, que nos espera en cualquier momento, a la vuelta del recodo, pero no estamos pensando todo el día en que este minuto podría ser el último. Y por alguna razón así debe ser. No podríamos hacer nada.
Todo lo que en la vida ha sido hecho es por la idea que alguien tuvo y que germinó a través de un proyecto, lo que implica  avance, marcha hacia delante, hacia un futuro donde la muerte es sólo un hito, no una meta.
Pues la obra perdura, trasciende y se vuelve inmortal, inolvidable mientras permanezca, y por lo tanto quien la parió sigue vivo, de alguna manera también.
Después de todo lo único que quedará es lo que hemos hecho, nada importará lo que tengamos, sólo lo que hemos sido y lo que hemos hecho.
La vida, la muerte, tal vez sean sólo dos caras de la misma moneda, pero para vivir sanamente tal vez no deberíamos perder tan de vista que la muerte está al acecho de cada esquina que nos atrevemos a doblar por las calles de la vida.
Tal vez no deberíamos hacer nuestras vidas tan disociadas del factor de lo imprevisto, para estar más preparados para cuando el gran momento llegue.
A veces la vida parece demasiado larga para ser tan corta y otras veces demasiado corta para ser larga.
Creo que no hay que apegarse a nada en esta vida, vivir con las menores ataduras posibles.
Tratar de vivir libre y liberados para cuando llegue el momento sólo desprenderse e irse, sin quedarse.



miércoles, 19 de octubre de 2011

Duda.

Por qué tener dudas puede ser ofensivo si es lo más normal tenerlas. 
Creo que es sano tener dudas  porque  a través de las dudas se desarrolla el pensamiento, la Lógica, que ayuda a cuestionar las afirmaciones o negaciones y en el proceso a clarificar qué es sí  y qué es no, qué es de verdad y qué puede ser mentira.
No se trata de ser desconfiada sólo por desconfiar. No.
Más bien, diría yo que se trata de ejercitar el sentido común, afinar el instinto para detectar fallas en los argumentos que se contradicen y refutan así mismos porque no hay congruencia entre la que se dice con lo que se hace, o lo que ha sucedido.
Tengo mis razones, tengo mis dudas. Y estoy en mi derecho a tener todas las dudas que quiera tener porque pienso, tengo cerebro y este funciona, para bien o para mal, pero funciona y de vez en cuando, no tan seguido como preferiría,  me alerta que hay ciertas cosas que no encajan en la estructura de la Vida que llamamos VERDAD. 
Qué la duda, mata?
No. La duda espanta,  la duda salva, la duda habría salvado al gato que la curiosidad mató.

martes, 18 de octubre de 2011

El elixir.

A veces me pregunto por qué la Vida es así. Le da pan fresco a quien ya no quiere más pan o pan duro a quien no tiene dientes.
Sé que es muy tonto de mi parte quejarme porque no tengo de qué quejarme. De quejarme sólo podría hacerlo de llena. 
Pero en estricto rigor, si soy completamente honesta conmigo misma, no me siento del todo contenta ni satisfecha, hay algo que no me tiene tranquila ni me deja sentirme completamente dueña de mí para disfrutar a concho lo que la vida me ha ofrecido como un modo de recomponer el vaso roto, de buscar hacer las paces conmigo, y resarcir o enmendar en rumbo que había extendido ante mi horizonte. 
Por qué el corazón tiene que ser tan estúpido, por qué le dejaría el timón de mi vida a un estúpido?
Una vez creí que sí podría someter mi corazón a la voluntad de mi mente. Lo logré, pero nunca calculé que luego mi corazón tomaría el control de mi mente, al punto de anular casi por completo mi voluntad.
Aún no he salido del todo de ese estado medio somnoliento en que me dejó ese proceso en que mi corazón gobernaba mi mente y mi voluntad.
He recuperado un poco de control, pero digamos que estaba en un periodo de transición, estaba en ese periodo como de revuelta revolucionaria que busca derrotar la dictadura para ceder paso a un gobierno democrático. Estaba dando la pelea solita, y así estaba bien, sentía que era mejor así, para sentirme dueña absoluta de todos los créditos para no tener que deberle la gloria de  haber vencido a nadie. Después de todo era mi propia batalla.
Pero la vida quiso hacerse la simpática conmigo por alguna razón y me envió un refuerzo, un apoyo logístico y moral, que me ayudara  a sobreponerme y recuperar fuerzas más rápido y pasar más pronto al nuevo estado de libertad.
Pero yo quería ser libre al menos por un tiempo más, libre e independiente. Quería reafirmarme sola.
Qué tontería.
Por qué si yo no estaba lista, aún.
Me siento como un agónico que está completamente lúcido, se da cuenta de todo lo que pasa a su alrededor, del sufrimiento que su estado causa a sus cercanos y se siente impotente porque quisiera mejorarse pero no puede. No puede porque la cura no está en sus manos. Sin embargo a su lado hay alguien que le ofrece un elixir que le quita el dolor, que le hace sentir mucho mejor, pero no lo recupera, no le devuelve la salud. La enfermedad está ahí, sólo que ya es más llevadera.
Y por no poder mejorar, también teme perder el efecto del elixir, o más bien a quien le da las cucharaditas cada 8 horas puntualmente todos los días con afecto y devoción.
No puedo ser tan egoísta y retener a mi lado a quien me da el elixir sólo porque me hace sentir bien, sabiendo que su pócima no es la cura definitiva a mi mal. 
Tal vez por efecto acumulativo, de tanto tomar regularmente aquella libación de pronto llegue un día, y mi mal se habrá ido del todo, no lo sé. Supongo que sólo el Tiempo tiene la respuesta.
Ay, Dios! Y si te equivocaste?
Y si me estoy equivocando?

miércoles, 5 de octubre de 2011

La vida de colores.

Cuánto hay de verdad en los dichos populares, frases que nadie podría datar con exactitud su origen porque pertenecen al inventario colectivo inmemorial, que a menudo condensan toda una filosofía o encierran toda la infinita sabiduría de los antepasados que muchas veces sólo observaron algo de la vida natural, le dieron un par de vueltas y dejaron salir frases llenas de sentido, como:
NO HAY MAL QUE DURE CIEN AÑOS; NI TONTO QUE LO RESISTA.
Y es cierto, todo lo que una vez comienza, tarde o temprano tiene que acabar, tanto lo bueno como la malo.
DESPUÉS DE LA TORMENTA VIENE LA CALMA.
Y es verdad, luego de pasar por tanta agitación, debe venir un periodo en que por fin las nubes, la lluvia, los truenos y relámpagos tienen que marcharse en retirada para dejar que nuevamente salga el sol, y saldrá el doble de reluciente, todo se verá nítido y esplendoroso, el aire se sentirá limpio y el mar recuperará su calma.
Es así, la vida se comporta exactamente igual. De la desdicha a la felicidad, de la felicidad a la desdicha, pero lo que importa es la felicidad así como la marea quieta bajo un despejado cielo asoleado.
DIOS APRIETA PERO NO AHORCA.
A veces se siente que no hay más aire que valga la pena seguir respirando, que todo pierde el sentido, y que ya no hay esperanzas porque  se perdió la confianza, la fe, olvidándose por completo que después de todo sí hay un Dios y que sí escucha, se demora su poco, nada es inmediato con Él porque la lista de espera es larga, pero finalmente oye y cumple y compensa todo el sufrimiento con largueza.
La vida me sonríe, por qué no habría yo de devolverle la sonrisa?
La vida sigue y se vuelve a teñir de colores.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Saliendo del coma.

Recuerdo que el año pasado por estas fechas comenzaba a vivir como en otro mundo, de a caballo entre dos realidades, dividida, bipartida y me sentía feliz.
Veía ante mí un mundo infinito de posibilidades, como si hubiera descubierto el sendero que me llevaría a encontrar la hoguera cargada de oro al final del arco iris. Estaba envuelta de ensueños y todos se perfilaban como mi destino posible y feliz porque estaba consciente de lo que estaba haciendo y cuidando de los detalles para que no se derrumbara la construcción porque sabía que estaba en el aire, pero era un experimento que me atrevía a llevar a cabo fiándome de la teoría que dice relación a que la realidad la hace cada cual, que basta con imaginar para que los deseos se hagan realidad.
Han habido cosas que se me han  cumplido, pero estaba chica, no sabía lo que estaba pidiendo.
Porque eso es lo otro, para pedir hay que saber pedir. Tiene que ser una especie de contrato legal, con cláusulas especificando al detalle lo que se quiere, porque de lo contrario se cumple pero del modo como no se imaginó, pero en rigor es lo que pediste, pero no lo que querías, sólo porque no fuiste específico.
Típico.
Mi problema ahora es que no sé qué pedir, si lo que quiero en realidad vale la pena o no. 
Sólo quiero saber qué pedir para que me sea concedido, porque ahí está el todo del asunto, en saber qué pedir y cómo pedirlo, porque está garantizado que se le dará a quien pida con fe, está incluso en la Biblia.
Pero no es rápido, pueden pasar años antes que se produzca el efecto esperado. 
Si no hay tiempo, es mejor trabajar duro hasta lograr lo que se desee. 
Quien persevera, alcanza. A quien madruga, Dios le ayuda, aunque no por mucho madrugar amanecerá más temprano, pero quien de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.Y no todo lo que brilla es oro.
Me siento confundida, desorientada. Hay tantas cosas en mi cabeza dando vueltas que me cuesta encontrarles un lugar para sentarlas y organizar qué primero y qué después, y me siento absurda por no saber a estas alturas del partido qué  quiero de la vida.
Recuerdo que cuando pasé por una ruptura de mutuo acuerdo, durante el invierno del año pasado, me recuperé escribiendo, desahogando mi pena en versos que publiqué. Fue una terapia bastante efectiva. Como un símil con los ciclos de la Naturaleza, en que nada se pierde, o nada muere, todo se transforma. El cadáver que quedó de aquel amor,  fertilizó mi mente y pasé por un periodo creativo elevado a un estado sumo. 
Hoy día, luego de mucho tiempo de embotamiento cerebral, casi como haber  estado en un coma. Porque no siempre los estados de coma son malos, a veces es lo mejor para dejar que el propio organismo se recupere, cese todas las funciones innecesarias y  dedique casi exclusivamente toda su energía a sanar lo que esté dañado. Creo que hoy di ese primer indicio  de haber despertado. No tuve que hacer mucho esfuerzo mental para escribir algo en versos no versos, porque yo no escribo en versos, sólo me sale lo que me sale y lo diagramo como en verso.
Medio amargo todo aún, la desolación se me arranca por los poros, la ilusión rota queda en la sombra de mi trazo, pero logro echar fuera al fantasma que me habita, palabra a palabra lo voy sacando de mí, lo exorcizo letra tras letra que logro plasmar en tinta. 
Llegará un día en que despierte y esos pensamientos ya no estarán, aunque me quede en silencio otra vez y no pueda volver a leer nada de lo que hasta ese momento haya escrito. Supongo que será historia superada cuando pueda leer todo sin sentir nada en especial. Entonces me consideraré de alta y completamente libre. Libre de mi cautiverio mental. 
Si tan sólo fuera menos estúpida, esto ya lo hubiera superado hace mucho rato. Pero soy más tonta de lo que imaginé.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Una tarde primaveral aún en invierno.

Agradecer por un bello día, por una tarde agradable, tranquila de paseo bajo el sol y la brisa de septiembre frente al mar, plácido  y plañidero. 
Por qué le pusieron "Pacífico" al océano que está a este lado del mundo? 
Es pacífico cuando quiere, porque cuando no, Dios nos proteja.
Del mar no me fío, aunque cuando está en calma me hace sentir una paz muy exquisita, tanto que me hace sentir feliz.
Y los estados de inspirada felicidad se deben agradecer a quien corresponda, o no?









Océano Pacífico a la altura de Pingueral.




Es el retrato de mi alma.





Una nube que tape el sol y hace ver todo gris.




Este es el mar de mi patria.
                                         

jueves, 8 de septiembre de 2011

Verdades v/s Mentiras.

A estas alturas de la Vida, sé que demonizar y juzgar no es mejor que no hacerlo.
Pero es tan difícil perdonar, bendecir al que nos hace mal.
Y realmente casi imposible no pensar que si el diablo tuviese nacionalidad sería la norteamericana.
Descubro que he sido torpe al dejarme llevar por lo que dicen las noticias, la idea general que se difunde viralmente en contra de una idea X.
Qué me pasa? Soy ingenua de remate?
Creo aún en lo que oigo y lo que veo, aún después de todo lo que ya sé sobre que no hay que creer nada de buenas a primera sin cuestionarlo. Pero a veces me gana la comodidad, y sólo le ofrezco asiento a las ideas que no me interesa cuestionar y se me apoltronan y se consolidan en mi bagaje como ideas oficiales, inamovibles.
Pero la magia existe, y d pronto ocurre algo que hace que se me remuevan todos los sedimentos ideológicos y caiga todo por su propio peso ocupando el lugar que verdaderamente le corresponde a cada cosa que luego considero como la VERDAD.
Cuántas verdades pueden existir o coexistir? Quizás menos de las posibles mentiras que se puedan inventar.


Con todo esto me refiero a un documental que descubrí por 'casualidad'.
Trata sobre la tremenda manipulación de la información y cómo la prensa puede tener más poder aún que un ejército para deponer  a un gobernante.
Cómo los EE.UU. han influido en el continente americano para evitar que el PROYECTO BOLIVARIANO se concrete porque saben que en la UNIÓN está la FUERZA y siempre han tratado de dividir para vencer, apoyando los movimientos políticos contrarios a la unidad del pueblo. Instigando y financiando bajo cuerda, propiciando  guerras civiles y revoluciones contra gobiernos democráticos que gobiernan para el pueblo.


Para comprender mejor véase el siguiente enlace, es sólo el primer video de un documental mucho más largo que les recomiendo vean entero:  WAR ON DEMOCRACY   realizado por John Pilger y Christopher Martin.
http://www.youtube.com/watch?v=Mxst77hl9bQ&feature=share


Luego de verlo me he dado cuenta que sabía que se pueden cortar y editar imágenes, que se puede decir lo que se quiera y no por eso es verdad, ni se tiene la razón sólo porque se grite más fuerte. Que no hay mejor defensa a favor que las buenas acciones realizadas, y sin embargo ninguna de estas ideas las aplique para entender qué estaba pasando realmente, sencillamente porque no me interesó saberlo. 
Por qué no me interesó?
Porque operó en mí la comodidad de dejarme llevar por el modelo que me ha sido implantado o enseñado y que aprendí: "si no me afecta, no me interesa."
Pero ya no, estoy aprendiendo a interesarme por todo, porque me doy cuenta que soy parte del ecosistema, que soy un eslabón más de esta cadena, que todo, aunque no vea ni sienta, me afecta o me afectará, tarde o temprano. Pero no me interesa porque me afecta, si no porque quiero saber para ver qué se puede hacer, si no para evitar, al menos para mitigar los efectos.
Necesito sentir que hago algo útil. De lo contrario qué sentido tiene estar aquí.?

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Sueños cumplidos.

En un momento de relajo durante la tarde estaba con mi perro a la entrada de la cocina. Relajadito, echado a mi lado se dejaba acariciar, entregado al ritmo de mis manos a contra pelo de su lomo como buscándole pulguitas, jjajjaja. Menos mal que no tiene, o al menos no le encontré ninguna. Como es de pelos claros y medianamente cortos es fácil verle si tiene garrapatas o pulgas. En fin. Mientras lo regaloneaba, porque mi perro es lo más fundido que hay, regalón como él sólo, le encanta estar cerca de mí o de cualquiera de la familia.
Es de compañía y de eso no cabe duda, pero no siempre fue así. Y es eso lo que me hace pensar, que mi perro es exactamente como siempre quise tener un perro. Un perro grande, bonito, inteligente, que entendiera todo lo que le dijera, que me hiciera caso, que pudiera salir con él sin correa y que no saliera corriendo a perderse, sino que caminara libre pero a mi lado. Y así es.
Es como siempre quise que fuese el perro que quería tener. Imaginé muchas veces cómo sería, pero no nació así. Le tomó un buen tiempo y varias lecciones aprender a ser el buen perro que hoy es.
Mi perro tenía el potencial para llegar a ser el perro de mis sueños, pero no fue así desde el principio. De hecho, el día que me lo trajeron de sorpresa, lo primero que hizo fue irse derechito a mis manos a jugar conmigo como si hubiese sabido que era un regalo para mí y me rasguñó en el dorso de mi izquierda con sus dientecillos de alfiler; aún se me nota una pequeña cicatriz. Era loco, independiente, esquivo, no le gustaba que lo tomaran mucho, se escapaba ligerito. No era mañoso pero sí inquieto y juguetón, y todo lo mordía. Se echó varias plantas del jardín que le costaron un tiempo de reclusión domiciliaria. Cuando logró demostrar buena conducta le conmutaron la reclusión por libertad condicional vigilada. De algún modo entendió que dependía todo de su buen comportamiento y hasta la fecha ha demostrado un comportamiento ejemplar. Mi perrote. Es muy genial. De tan independiente que era, ahora, me busca las manos y pone la cabeza para que le haga cariño.


Lo que concluyo a partir de lo que me ha hecho pensar el haber estado sentada a su lado mientras le rascaba el lomo. Es que a veces los sueños se hacen realidad, pero no siempre se cumplen tal como uno quiere que se cumplan. Pero pueden pulirse, adaptarse, aprender, cambiar, evolucionar. Pero primero hay que aceptarlos como son, luego con el paso del tiempo van botando la pelusilla y solitos van agarrando el ritmo que se toca en el lugar donde estén hasta convertirse en el prototipo ideal que llenan todas las expectativas forjadas dentro de aquellos sueños iniciales. Es decir, un sueño puede que no nazca tal cual como se soñó, pero puede llegar a ser así, con paciencia y dedicación.
Mi perro ahora es tranquilo, reposado, obediente, no hace tira plantas, hace sus necesidades donde debe, ordenadamente y es entusiasta y juguetón cuando se da el momento para ser así. Aprendió a ser un buen perro. Ha llegado a ser como el perro que siempre quise tener.


Me pregunto si puedo extender este mismo paradigma a todos los otros aspectos de mi vida.?
Si los otros sueños, los mismos que me han decepcionado, pueden llegar a convertirse en ideales hechos realidad? Bastará sólo con perseverar, con tener paciencia y buena voluntad?

sábado, 3 de septiembre de 2011

Rescatas y serás rescatado.

"Lo que das , recibes."  Lo bueno y lo malo. Ley Universal de Equilibrio o KARMA. Rescatas y serás rescatado.
Puede ser, por qué no?
Ayer me enteré de la desaparición del avión de la FACH que desapareció a un costado de la pista del aeródromo de la isla de Juan Fernández luego de dos intentos por aterrizar con vientos de 30 a 40 nudos.
A bordo iban 21 personas, 5 integrantes del matinal de TVN, 6 personas que trabajaban en el proyecto de reconstruir Chile después del terremoto del 27/F, 2 funcionarias del Ministerio de la Cultura y 8 tripulantes de la Fuerza Aérea, incluidos ambos pilotos.
Las labores de búsqueda y rescate no han cesado desde ayer mismo por la tarde, desde que se dio la alerta de desaparición sin combustible. 
Marinos, pescadores de la isla, en un esfuerzo mancomunado han colaborado junto al personal de la Fuerza Aérea. Todo un país pendiente, gente consternada por doquier, y esperanzada aún en que sea posible encontrar sobrevivientes, aunque ya se ha confirmado el hallazgo de 4 cuerpos sin vida, dos hombres y dos mujeres que aún no han podido ser identificados. 
Y pienso:
A veces las cosas que suceden no siempre son tan malas como parecen. A veces tienen un propósito, sólo que estamos demasiado encima sintiendo el dolor del drama como para ver desde cierta distancia la panorámica de los hechos.
Quizás esto que ha ocurrido sirve para un propósito mayor, considerando todos los recientes eventos que han sucedido últimamente en el país.
Últimamente han habido demasiadas jornadas en que se ha estado viviendo mucha violencia en que ha muerto con una bala en el pecho percutada presumiblemente por un carabinero,  un joven que sólo estaba de curioso mirando junto a su hermano en silla de ruedas una protesta.
Ya tenemos un mártir de 15 años. Heridos, varios. Gente perjudicada en su fuente laboral, un montón.
Víctimas inocentes de estos movimientos ciudadanos, que también tienen hijos que alimentar y deudas que el mismo sistema de lucro educacional les deja por pagar en la esperanza de sacarlos adelante y que lleguen a ser lo que sus padres no fueron.
Pero todo estaba agarrando un vuelo insostenible en el tiempo.  Nadie sabía donde terminarlo ni cómo para no demostrar debilidad en el muñequeo clásico que se da en este tipo de disputas políticas por demostrar quién tiene más razón o más poder, quién se queda finalmente con la última palabra y se hace lo que ha dicho.
Entonces, pasó lo de ayer.
La gente de abordo eran personas transversales, sin motivaciones políticas. La causa que los movía y motivaba a ir a Juan Fernández era puramente social dentro del marco de la reconstrucción de la isla tras el terremoto y tzunami que los afectó.
Dentro de las presuntas víctimas desaparecidas se cuenta a Felipe Cubillos, un empresario, un particular que decidió tomar sobre sus hombros el desafío de comenzar a levantar al país en base a su propia gestión, movió contactos e hizo posible en cuestión de meses, de un modo mucho más eficiente que el Gobierno, que funcionaran escuelas y jardines infantiles modulares en las zonas devastadas por el terremoto y tzunami, a los pescadores que habían perdido sus botes y lanchas, les consiguió motores fuera de borda y embarcaciones nuevas. Usó sus influencias en el mundo privado y sus habilidades de gestión para dar rápida solución a las necesidades de la gente más afectada.
A Juan Fernández iba a la inaguración de unas obras de la reconstrucción, lo acompañaba el equipo de Buenos días a todos, el matinal que había estado desde el principio cubriendo notas humanas del terremoto en diferentes partes de Chile, al igual que la iniciativa de Cubillos. Felipe Camiroaga, el conductor y rostro del programa, apoyaba la causa de la reconstrucción y en espacial en Juan Fernández donde tenía amigos desde la infancia, desde cuando pasaba temporadas veraniegas con su familia en la Isla. El resto de su equipo eran un par de periodistas mujeres, un camarógrafo y un productor.
Las dos funcionarias del Ministerio de Cultura iban a capacitar a los isleños en cómo gestionar fondos concursables para la recuperación del patrimonio cultural que le da identidad a la gente de Juan Fernández.
Y el personal de la FACH en general siempre están prestando servicio de traslado y abastecimientos a los habitantes del Archipiélago. Quien pilotaba era una joven teniente de 25 años que no hacía mucho había logrado un aterrizaje impecable bajo condiciones climáticas extremas en un vuelo de emergencia médica. Pero no se sabe si tenía la suficiente experiencia práctica para enfrentar la dificultad técnica que tiene la pista de Juan Fernández, aunque según lo que han comentado algunos expertos, a cualquier piloto por más experimentado que hubiese sido tal vez le habría ocurrido lo mismo por las dificultades climáticas del momento. 
Todo tenía una causa justa, noble. 
Si han muerto todos, fue por una buena causa.
Pero sería aún más grandioso que se encontraran vivos. Machucados quizás, pero vivos.
Y si no, tal vez tenía un propósito mayor. Calmar las  turbulentas mareas sociales   que se agitaban en el Continente.
Porque como son personas sin identidad abiertamente política, son sentidas transversalmente por todos, tanto por los de izquierda como por los de derecha. Pertenecen al inconsciente colectivo del país entero.
Gente pública y querida. 
Por eso pienso que esto ha ocurrido como un llamado de atención a que algo no estaba bien. Algo así como un balde de agua fría para bajarle la potencia del fuego a una pira que amenazaba con iniciar un incendio, al salirse de control. 
Cuando se puede encontrar un sentido que tenga peso y validez, llega la calma. Es increíble como se puede hallar consuelo que tranquiliza y da conformidad cuando sientes que hay una respuesta al por qué.
No hay nada más destructivo de la duda y la incertidumbre, encuentro yo. La duda mata y no saber por qué, también.
Pero hallar una respuesta con sentido, abre la mente y nos da paz y se puede seguir viviendo pensando con cierto optimismo que todo está bien.
Estén dónde estén, están bien. Eso creo, eso quiero creer.